Los elementos componentes de la habilidad social se refieren a los elementos involucrados al momento de comunicarte socialmente, expresar ideas, conversar, y son estos los que definen cómo es que el receptor recibirá el mensaje. Como ya se ha mencionado con anterioridad en otros trabajos, ser un buen comunicante es esencial en el trabajo de un médico, es por ello que es importante saber cuales son los elementos que componen la habilidad social. Existen 5 elementos principales:
Estos comprenden lo que se dice, el discurso que das y cómo mantenerlo interesante, cómo formular preguntas (cerradas o abiertas) para obtener información, así como dar respuestas. Tomando el punto de vista de un médico esta es muy importante, por ejemplo, al momento de una consulta, ya que hay que saber que tipo de preguntas hacer para obtener la información que necesitamos para formular el cuadro clínico y así elegir cual es la mejor opción para poder atender al paciente.
Estos comprenden el lenguaje corporal, lo que tu cuerpo dice, tu postura, tus expresiones faciales, movimientos, etc., es muy importante cuidar estos aspectos, ya que si parecemos ansiosos, inseguros o incluso con un aire de superioridad puede quitarnos credibilidad y que el paciente no sienta interés o que es una molestia. También es importante tener una buena apariencia, ya que las primeras impresiones son muy importantes. Por lo que es importante siempre mostrar una buena actitud, mostrarnos interesados, mantener contacto visual, no ser invasivo, etc.
Se centran en el cómo se dicen las cosas y no en lo que se dice pudiendo utilizar el aparato fonador, en otras palabras, se refiere al volumen, velocidad, claridad, entonación, las pausas, etc., estas ayudan al médico a expresar mejor sus sentimientos y ideas. Así como ayuda a que el receptor obtenga el mensaje correctamente. Por ejemplo, utilizar un buen volumen de la voz ayuda a que el receptor escuche con claridad, pero si el volumen está muy alto llega a ser molesto y el mensaje no se capte. Otro ejemplo, es que nuestra entonación se perciba como amistosa, no amenazante.
Son los procesos encubiertos de la persona, tales como pensamientos y creencias que no se manifiestan explícitamente en la comunicación, es decir, los valores o prejuicios que pueda traer tanto el médico como el paciente. Estos se refieren a saber cómo llevar acabo las cosas, el tener en cuenta cómo es que las personas perciben las cosas, el cómo se comportan ante estas, etc., debido a sus creencias valores, etc. Desde el punto de vista médico, esto es importante ya que debemos saber que el paciente puede tener ideologías diferentes a las nuestras, por lo que hay que saber cómo decir las cosas, saber que ellos esperan algo de nosotros y cómo percibirán nuestro mensaje, todo esto para evitar discusiones y se pueda realizar correctamente el trabajo.
Estos comprenden la frecuencia cardiaca, la presión y el fluyo sanguíneos, las respuestas electrodermales y electromiográficas y la frecuencia respiratoria. De ellos, resultan especialmente importantes en relación con la habilidad social del médico comunicador aquellos de los que el sujeto es consciente. Hacen referencia a las respuestas de nuestro cuerpo ante situaciones de estrés, como el presentar ansiedad. Es necesario que el médico sepa cómo controlar estas respuestas y saber ocultarlas para que el paciente no las perciba y no se creen barreras de comunicación.