Existen tres principales estilos para comunicarte, el pasivo, agresivo y asertivo y cada uno cuentan con sus respectivas características verbales, no verbales y paraverbales que los distinguen.
Las personas que utilizan este estilo vive preocupada por satisfacer a los demás y es incapaz de pensar en la posibilidad de enfrentarse a alguien en cualquier sentido. Una de sus características generales es que son personas que no defienden sus propios derechos si para ello tienen que dejar de lado los de los demás y, en ocasiones, ni siquiera en los casos en que no afecta para nada a los derechos de los demás.
Sus elementos verbales se identifican por la utilización de términos de forma condicional, no realizando afirmaciones claras ni enfrentándose a las opiniones de los demás con sus palabras, por lo que resulta característico el empleo de palabras como “quizás”, o frases como “me pregunto si podríamos...”, etc., suelen ser personas de “pocas palabras”, esto se debe a que intentar a toda costa poner las opiniones y pensamientos de ellos demás sobre de los suyos y crea un sentimiento de control sobre ellos.
Por otra parte, sus elementos no verbales se pueden identificar ya que los comunicadores que utilizan este estilo presenta estas características ya que siempre están pensando el qué dirán sobre sus opiniones, por lo que está constantemente bajo mucha tensión, evitan hacer contacto visual y se muestran incómodos, y esto causa que realicen movimientos ansiosos como estar moviendo las extremidades, mostrar expresión corporal insegura, el estar con el cuerpo contraído, estar alejados, no hacer muchos gestos, etc. Todo por el sentimiento de estar bajo el control o juzgamiento de las personas o persona con las que se está comunicando.
Y por último los paraverbales; estas personas que se comunican con este estilo mantienen su voz baja y tienen poca fluidez, lo que hace que no se entienda en la mayoría de los casos, presentan pausas y silencios. Esto es porque sienten miedo de anteponer sus ideales sobre los demás por mantener “paz” y evitar discusiones o peleas, así como existen casos en los que estas personas presentan estas actitudes, aunque ninguno de los pensamientos de alguien más pueda ser afectados.
Al contrario que la persona que presenta un estilo de comunicación inhibido, la persona con un estilo de comunicación agresivo se caracteriza porque no sólo se preocupa por defender a cualquier precio sus derechos, sino porque su forma de defenderlos normalmente, lleva aparejada la falta de respeto hacia los derechos de los demás, incluso cuando esto es absolutamente innecesario para defender los propios.
El estilo de comunicación agresivo conlleva, como característica general, el hecho de que implica agresión, como su propio nombre indica, y también desprecio y dominio hacia los demás.
En sus elementos verbales está que tienden a expresarse con muchos imperativos, es decir ordenes, ya que creen que ellos son los que tienen la ultima autoridad y los únicos que están bien, por lo cual los demás deberían seguirlo. Es por ello que es raro que pongan atención a las opiniones de los demás, usen insultos y creen un ambiente amenazador, así como presentar lenguaje sexista, homófobo, racista, etc., y casi no realiza preguntas por que no tiene interés.
Por otro lado, sobre los no verbales, se caracterizan por expresarse con superioridad, por lo que intentan a toda costa hacer que la otra persona se sienta amenazada por lo que usa gestos agresivos como postura intimidatoria, pocas sonrisas condescendientes, mirada directa y atemorizante, así como no respeta el espacio personal.
Para finaliza, los elementos paraverbales utilizan un volumen de voz alto para asegurarse de que los escuchen y hablan muy fluido con mucha velocidad haciendo que el mensaje no sea claro y no da tiempo para que los demás expresen sus opiniones de manera que en sus discursos no haya pausas y el tiempo para dar sus respuestas sea muy corto.
La persona con un estilo de comunicación asertivo, bien porque conoce sus características y las utiliza conscientemente o porque lo ha aprendido sin saberlo, utiliza los componentes de la comunicación tal y como supone el seguir la filosofía que subyace a la teoría de las habilidades sociales, en el sentido en que es capaz de expresar sus sentimientos, ideas y opiniones, haciéndolo de forma que aún defendiendo sus propios derechos, se respeten de forma escrupulosa los derechos de los demás. Cuando hace esto, además de permitirlo hace que los demás se expresen libremente.
Asimismo, la forma de expresarse del asertivo va a ser adaptada al contexto donde se desarrolla la comunicación y contribuye a facilitar que se resuelvan los problemas inmediatos que se pueden presentar en el proceso de comunicación, a la vez que se minimiza el riesgo de que en futuros intercambios aparezcan problemas.
Sus elementos verbales se caracterizan por la atención personal abundante, presencia de halagos y refuerzo verbal, formula preguntas variadas y abundantes, responde a las preguntas según la formulación de las mismas (abiertas o cerradas). Esto se debe a que en este tipo de estilo el comunicador esta completamente abierto a la conversación, está interesado en la otra persona y no teme a dar sus puntos de vista, hacer preguntas, etc., pero a diferencia del agresivo, este lo hace con una actitud amigable y te hace sentir cómodo.
Los no verbales son la expresión facial amistosa, contacto ocular directo, sonrisa frecuente, postura erguida, orientación frontal, distancia adecuada con posibilidad de contacto físico, gestos firmes pero no bruscos, acompañando el discurso, manos sueltas. Como mencioné con anterioridad, el comunicador crea un ambiente cómodo para que todos los involucrados en la conversación se sientan integrados y muestra gran interés, pero también se asegura de que sus puntos de vista sean respetados.
Y en los paraverbales están la entonación variada que resulta agradable, fluidez verbal adecuada, velocidad ajustada, más bien pausada, claridad adecuada, tiempo de habla proporcional a los participantes, pausas y silencios adecuados, latencia de respuesta suficiente. Esto genera un flujo de comunicación de ambas partes, cada participante tiene su espacio para comunicarse y sentirse incluido, este tipo de comunicador sabe que su discurso no es más o menos importante que el de la otra persona.