"Entonces, ¿qué historia serán capaces de contarnos las miles de palabras que usa cualquier hablante para hablar de sí mismo, de su familia, de sus amigos, de su casa y su ciudad, de las cosas que hace y de las que sueña? Las palabras de una lengua llevan rastros que se remontan a milenios atrás, conexiones ocultas con otras lenguas, vivas o desaparecidas, historias de contactos, de conquistas y de invasiones, de guerras y de influencias, de invenciones y de destrucciones. La historia de las palabras es la historia del mundo."
Con estas palabras introduce el -entre otras cosas- lingüista y escritor José Antonio Millán su libro, El candidato melancólico, una obra que da cuenta precisamente del origen de más de setecientas palabras, derivadas del latín, traídas por el árabe, prestadas por unos y por otros a lo largo de los siglos. Habla del cambio de los significados por diferentes causas y de la creación de nuevas palabras (neologismos) porque no podemos olvidar que la lengua es un ser vivo que, en nuestras manos -en manos del hablante-, cambia sin cesar y nos sorprende continuamente. Os invito a leer el primer capítulo que versa sobre los colores. Tras la lectura, completaremos este cuestionario mediante la técnica cooperativa 1-2-4 y lo corregiremos a través de la técnica números iguales juntos.