Esta propuesta de aprendizaje se pensó para que los estudiantes fueran los protagonistas de su propio aprendizaje, que lograran involucrarse en la investigación, experimentación y construcción de poliedros, brindando la oportunidad de comprender conceptos matemáticos de manera más profunda y significativa.
Se espera que al terminar este proceso los alumnos hayan adquirido habilidades prácticas en la solución de situaciones que involucren áreas de poliedros a partir de actividades básicas como medir, cortar, doblar y ensamblar formas geométricas tridimensionales, no solo como habilidades relevantes en el contexto matemático, sino que logren ver las aplicaciones en la vida cotidiana y en otras disciplinas.
Se planearon diferentes actividades con el objetivo de fomentar la colaboración, la comunicación efectiva y la capacidad de trabajar en grupo, habilidades esenciales tanto en el ámbito educativo como en la vida profesional.
Al dar a los estudiantes la responsabilidad de dirigir su propio aprendizaje, este enfoque pudo aumentar la motivación intrínseca y la autonomía en el proceso de aprendizaje. Los alumnos se sintieron más comprometidos y responsables de su educación.