La segunda fase de práctica docente busca que los participantes pongan en práctica la teoría aprendida en los ciclos anteriores, además con las clases presenciales se potencializan las destrezas y habilidades de los practicantes, mejoran en sus prácticas y fortalecen de su perfil docente y vocación.
Esta práctica permite que los maestros en formación entren a los salones de clases a ejercer su labor por primera vez, es decir, este es el primer enfrentamiento con la realidad de la labor educativa que experimentan los practicantes. Este acercamiento e intervención a las aulas ayuda a los practicantes a desarrollar competencias sobre el manejo del tiempo, control de grupo, escoger estrategias funcionales de acuerdo al tema, redactar actividades, manejo del currículo y en todos los aspectos referentes a la planificación.
A continuación están todas las evidencias, diarios reflexivos, planificaciones y material didáctico preparado para el buen desarrollo de las clases.