Grado quinto
semana 7
semana 7
Carlitos era un niño al que siempre le había gustado jugar al fútbol con sus amigos. Incluso, cuando los mayores no lo vigilaban, se atrevía a subirse a los árboles. Siempre estaba corriendo de un lado a otro y cuando no sacaba la bicicleta para dar una vuelta era porque ese día había elegido los patines.
Sin embargo, al cumplir seis años las cosas empezaron a cambiar: descubrió la tecnología. Al principio solo usaba Internet para ver acrobacias con patines, poco a poco cada vez lo usaba más. Ahora desayunaba viendo vídeos en el celular, en el colegio siempre lo regañaban por estar con el celular sin prestar atención al profesor y las tardes las pasaba encerrado en casa jugando videojuegos.
Carlitos había cambiado la vida real por una vida virtual, donde él ya no era el protagonista. Poco a poco fue perdiendo amigos. Incluso, su aspecto, que siempre había sido atlético, cambió y engordo.
Sus padres le regañaban y le pedían que saliera a la calle a jugar, que necesitaba que le diera el sol. Sin embargo Carlitos no les obedecía ni les entendía, ya que para él todo lo interesante y divertido estaba en Internet.
Fue así como cada día Carlitos descubría una cosa nueva en su cuerpo. Ahora tenia ojeras y los ojos siempre le andaban lagrimeando. También empezó a tener problemas de rodillas y tobillos y apenas conseguía ponerse de pie por estar todo el día acostado en la cama sin mover nada mas que los dedos. A él, esto no le importaba ya que creía que se estaba convirtiendo en un mutante parecido al de sus videojuegos.
Sin embargo, un día se fue la energía en toda la ciudad y fue así como carlitos volvió al mundo real. Al principio se enojo mucho por no poder conectarse a Internet, pero según pasaban las horas empezó recordar como era su vida antes, la sensación del aire en su cara, la euforia de marcar un gol o las risas que compartía con sus amigos.
Fue entonces cuando escuchó una voz que venía de la cocina. No la reconocía muy bien pero pensó que sería de su madre. Y al pensar en ella, entendió que había pasado tantas horas frente al celular que ya no recordaba la cara de su mamá. Eso sí que lo puso muy triste. Y empezó a llorar tanto que estuvo más de dos días llorando. Pero cuando consiguió volver a abrir los ojos descubrió que estaba en los brazos de su mamá, quien no paraba de besarle y limpiarle las lágrimas.
Desde entonces solo dedicó un rato corto al día a jugar con su celular porque ahora para Carlitos era más importante ir al parque a jugar y compartir con sus amigos.
Lee el cuento "Carlitos y el internet" y responde las siguientes preguntas
1. ¿Por qué Carlitos dejó de jugar al fútbol con sus amigos a pesar de que le gustaba mucho?
2. ¿Qué le hizo llorar tanto a Carlitos?
3. ¿Crees que tú te pareces en algo a Carlitos?
4. ¿Qué es mejor, el mundo virtual o el mundo real?