Las monarcas, al igual que otras especies de mariposas, pasan por cuatro fases en su metamorfosis: huevo, oruga, crisálida y mariposa. Luego de su nacimiento en huevos, estos eclosionan en forma de larvas. Con el paso de los días van engordando y se convierten en coloridas orugas, alrededor de la cual crean la dura bolsa protectora que las rodea cuando entran en la fase de crisálida. Finalmente emergen las bellas mariposas adultas que tanta admiración causan por su patrón colorido en negro, naranja y algo de blanco.
La duración de cada una de estas etapas depende de diversos factores, la temperatura y la época del año son de los principales. Las mariposas monarcas más longevas son las de la generación migratoria que es también conocida como la “generación matusalén”. Estas pueden vivir hasta 9 meses lo que les permite realizar la migración de ida y vuelta.