Las mariposas monarcas protagonizan un fenómeno sin igual que causa admiración alrededor del mundo. Por supuesto que estamos hablando de su extraordinaria migración anual, en la que recorren miles de kilómetros en su afán de escapar del helado invierno del norte de Estados Unidos y el sur de Canadá.
La población de mariposas monarcas que residen al este de las Montañas Rocosas e incluye más del 95% de la población norteamericana, hace un largo viaje de más de 4.000 kilómetros para arribar a sus santuarios en los estados de México y Michoacán. Mientras tanto la población oriental que es de mucho menor tamaño (aprox. 5%), hiberna en diversos lugares de la zona costera central de California. Estas migraciones masivas hacia el sur las realizan todos los años de agosto a octubre, y luego hacia el norte en primavera.
Pero si esto no fuese lo suficientemente sorprendente, algunas monarcas también se lanzan en travesías transatlánticas y llegan al suroeste de Gran Bretaña y España, e incluso se han instalado de forma permanente en las Islas Canarias, donde han encontrado el clima cálido y las plantas que necesitan para sobrevivir.