Personas que habitan, utilizan o trabajan en las edificaciones, influyendo directamente en su desempeño real durante la etapa de uso. Su naturaleza es cotidiana, experiencial y decisional: mediante hábitos, usos y comportamientos determinan condiciones ambientales internas, durabilidad de componentes de madera, eficiencia energética, volúmenes de residuos y activación de ciclos de reparación, reutilización y retorno.
Utilizar responsablemente el edificio; aplicar prácticas que eviten daño o deterioro prematuro de la madera; separar residuos; colaborar con mantenimiento; reportar fallas; tomar decisiones sobre compra, reparación o sustitución de productos; mantener condiciones interiores adecuadas de ventilación y humedad; y contribuir a hábitos eficientes en energía y agua.
Medio; aunque no definen el diseño ni la construcción, su comportamiento cotidiano y decisiones de uso afectan directamente la vida útil, el estado de los materiales, la generación de residuos, la eficiencia energética y la posibilidad real de circularidad en operación y fin de vida. Tienen poder cultural al influir en la aceptación o rechazo de materiales como la madera.
Son protagonistas de la fase de uso y un eslabón activo para extender la vida útil del edificio. Pueden prevenir deterioro, activar reparaciones tempranas, reducir residuos, sostener demanda de productos circulares, participar en sistemas de retorno o reutilización, y contribuir a la aceptación social de la madera como material renovable y confiable.
Extender vida útil del edificio mediante hábitos adecuados; activar ciclos de reparación, reutilización y retorno; reducir residuos mediante separación y consumo responsable; impulsar mercados de productos circulares; disminuir impactos energéticos en uso; proteger componentes de madera evitando humedad o daños; y fomentar cultura circular en la comunidad.
Aportes culturales, operacionales y ambientales, incluyendo hábitos de uso, reducción de residuos, eficiencia energética, mantenimiento básico, participación en programas de reparación o retorno, preferencia por productos circulares y contribución a la documentación de fallas y necesidades de intervención.
Se mencionan todos los stakeholders con los que interactúan los Usuarios u ocupantes.
Para reportar fallas, coordinar reparaciones y participar en programas de mantenimiento preventivo.
Cuando sus necesidades, hábitos o preferencias influyen en renovaciones, adecuaciones o decisiones de operación.
Cuando se realizan inspecciones de operación, seguridad o desempeño ambiental.
Al elegir productos reutilizados, reparables o de madera certificada.
Para gestionar residuos de uso a través de sistemas municipales o privados de separación y reciclaje, o en contextos de rehabilitación o recambio de componentes.
Mediante estudios de comportamiento y eficiencia.
Transporte y logística
Por sistemas de recolección de residuos.
Certificadoras con estándares y códigos o normativas
En la aceptación y viabilidad de soluciones constructivas sostenibles.
Se menciona en qué etapa de la cadena de valor participan los Usuarios u ocupantes.