LA INTUICIÓN (Primera Parte)
1. Intuición es comprensión sintética, prerrogativa del alma, que sólo es posible cuando el alma, en su propio nivel, va en dos direcciones: hacia la Mónada y hacia la integrada, y quizás momentáneamente, coordinada y unificada personalidad. Es el primer indicio de una profunda unificación subjetiva que llegará a su consumación en la tercera iniciación.
Intuición es captar comprensivamente el principio de universalidad; cuando existe, se pierde, por lo menos momentáneamente, todo sentido de separatividad. En su punto álgido se reconoce como ese Amor Universal que no tiene relación con el sentimiento ni con la reacción afectiva, sino que predominantemente se identifica con todos los seres. Entonces se conoce la verdadera compasión y no existe el espíritu de crítica. Sólo entonces puede verse el germen divino en todas las formas.
Intuición es luz, y cuando actúa, el mundo se ve como luz y la luz existente en los cuerpos de todas las formas se hace gradualmente visible. Esto trae consigo la capacidad de hacer contacto con el centro de luz de cada forma, estableciéndose así también una relación esencial, quedando relegado a segundo término el sentido de superioridad y separatividad.
Por lo tanto, el desarrollo de la intuición trae aparejadas tres cualidades:
(a) Iluminación. Por iluminación no me refiero a la luz de la cabeza. Ella es incidental y fenoménica; muchas personas verdaderamente intuitivas desconocen por completo esta luz. La luz a que me refiero es la que ilumina el Camino, “la luz del intelecto” que significa realmente lo que ilumina la mente y puede reflejarse en el mecanismo mental cuando ella se mantiene “firme en la luz>’. Esta es la “Luz del Mundo”, realidad que existe eternamente, pero que solo puede ser descubierta cuando la luz interna individual es reconocida como tal. Es la “Luz de las Edades” que brilla cada vez más hasta que el Día sea con nosotros. Intuición, por lo tanto, es reconocer internamente, por propia experiencia y no en teoría, nuestra total identificación con la Mente Universal y que somos parte integrante de la gran Vida del mundo y que participamos de la Existencia que persiste eternamente.
(b) Comprensión... Tener verdadera comprensión implica poseer una acrecentada capacidad de amar a todos los seres y no obstante, al mismo tiempo, mantener un desapego personal, que puede basarse fácilmente en la incapacidad de amar o en la preocupación egoísta por la propia comodidad –física, mental o espiritual y sobre todo emocional. Las personas que pertenecen al primer rayo temen a la emoción y la desprecian, pero a veces tienen que entrar en un estado emotivo antes de poder emplear correctamente la sensibilidad emotiva.
Comprensión implica hacer contacto con la vida como personalidad integrada, más la reacción egoica a los propósitos y planes del grupo. Supone la unificación alma-personalidad, amplia experiencia y una acelerada actividad del principio erístico interno. La comprensión intuitiva es siempre espontánea. El razonamiento, para llegar a la comprensión, no constituye una actividad de la intuición.
(c) Amor. Como ya se ha dicho, no es un sentimiento afectivo ni tampoco poseer una disposición amorosa; ambos aspectos son incidentales y correlativos. Cuando se desarrolla la intuición, tanto el afecto como la exteriorización del espíritu amoroso se expresarán en su forma más pura, pero aquello que produce esto es algo mucho más profundo y abarcante. Es esa captación sintética e incluyente de la vida y necesidades de todos los seres (he elegido estas dos palabras con toda intención), elevada prerrogativa de un divino Hijo de Dios. Rechaza todo lo que erige barreras, formula críticas y produce separación. No hace distinciones, aunque valora la necesidad y produce en aquel que ama, una identificación inmediata con lo amado.
2. Siempre han existido quienes entrenaron su mente en el arte del claro pensar, enfocaron la atención en la consiguiente receptividad de la verdad, pero hasta ahora fueron muy pocos y aparecieron de tarde en tarde. Constituyen las mentes descollantes de las épocas. En la actualidad son numerosas y aparecen cada vez con mayor frecuencia. Las mentes de la raza están en proceso de entrenamiento, y muchas al borde de un nuevo conocimiento. La intuición, que guía a los pensadores avanzados hacia los nuevos campos del conocimiento, es sólo la vanguardia de esa omnisciencia que caracteriza al alma. La verdad de todas las cosas existe y se la denomina omnisciencia, infalibilidad y “correcto conocimiento” en la filosofía hindú. Cuando el hombre capta un fragmento de ella y la absorbe en la conciencia racial, se lo denomina formulación de una ley o descubrimiento de uno de los procesos de la naturaleza. Hasta ahora esto ha sido una empresa lenta y fragmentaria.
Más adelante, y dentro de no mucho tiempo, la luz afluirá, la verdad será revelada y la raza tomará posesión de su herencia - la del alma.
3. Correcta acción:
¿Qué criterio puede aplicar el hombre para saber cuál de las distintas actividades a emprender es la correcta? En otras palabras, ¿existe un algo revelador que permite al hombre, inequívocamente, elegir la correcta actividad y seguir el camino correcto? La pregunta no se refiere a la elección entre el sendero del esfuerzo espiritual y el camino del hombre mundano, sino a la correcta acción cuando lo enfrenta la elección...
Basado en un sentido interno de orientación, el aspirante puede esperar, sabiendo que a su debido tiempo comprobará, al cerrar todas las puertas menos una, cuál es el camino a seguir. Existe sólo una puerta abierta por la que el puede pasar. Es necesaria la intuición para reconocerla... En este caso son imposibles los errores y sólo puede emprenderse la correcta acción Todo se reduce a una comprensión de nuestro lugar en la escala de la evolución. Sólo el hombre altamente evolucionado puede conocer los momentos y las temporadas, y discernir adecuadamente la diferencia sutil entre una tendencia síquica y la intuición...
El hombre, que emplea su sentido común y toma una línea de acción basada en el empleo de la mente concreta, no debe practicar el método superior de esperar a que se abra una puerta. Espera demasiadas cosas en el lugar en que se encuentra. Debe aprender a resolver sus problemas por la acertada decisión y el correcto empleo de la mente. Progresará mediante dicho método, pues las raíces del conocimiento intuitivo están arraigadas hondamente en el alma y, por consiguiente, debe establecer contacto con el alma antes de poder actuar la intuición. Sólo se dará una sugerencia: la intuición concierne siempre a la actividad grupal y no a los pequeños asuntos personales. Si usted está centrado en la personalidad debe reconocerlo y regir sus acciones con las facultades de que dispone. Si sabe que actúa como alma y se sumerge en el interés de los demás y no está obstaculizado por el deseo egoísta, entonces cumple con la obligación que le corresponde, se hará cargo de su responsabilidad, lleva a cabo su trabajo grupal y se le abre el camino mientras desempeña la tarea que tiene por delante y cumple con su deber más inmediato. Del deber cumplido esmeradamente, surgirán esos deberes mayores que llamamos trabajo mundial; de llevar la carga de la responsabilidad de la familia se fortalecerán nuestros hombros y nos permitirá soportarlas del grupo mayor. ¿Cuál es entonces el criterio?
Para el aspirante de grado superior, repito, la elección de la forma de actuar depende del sensato uso de la mente inferior, el empleo de un sólido sentido común y el olvido del bienestar egoísta y la ambición personal. Esto conduce al cumplimiento del deber. El discípulo debe llevar a cabo, necesaria y automáticamente, todo lo antedicho y además utilizar la intuición, que le revelará el momento en que puede hacerse cargo de las responsabilidades grupales más amplias, simultáneamente con las del grupo menor. Reflexionen sobre esto. La intuición no revela la forma en que puede fomentarse la ambición, ni cómo satisfacerse el deseo del progreso egoísta.
4. Cuando el hombre utiliza voluntariamente el instrumento subjetivo y sabe cómo utilizarlo, cuándo lo debe utilizar, y puede dejar de hacerlo y volver a emplearlo a voluntad, entonces cambia totalmente su estado y aumenta su utilidad. Por el empleo de la mente, la humanidad ha llegado a percibir los propósitos y la utilización del mecanismo físico. Ahora, mediante el empleo de una facultad más elevada, característica del alma, obtiene un control voluntario e inteligente de su instrumento, y aprende a comprender los propósitos para los cuales dicho instrumento existe. Esta facultad superior es la intuición.
5. Sólo recomiendo a cada uno y a todos quienes leen estas instrucciones, renovar sus esfuerzos a fin de equiparse en el servicio mediante un consciente y deliberado esfuerzo, desarrollar la intuición y lograr la iluminación. Todo ser humano que alcanza la meta de la luz y la sabiduría tiene, automáticamente, un campo de influencia que se extiende hacia arriba y hacia abajo, yambos llegan internamente a la fuente de la luz, como exteriormente a los “campos de la oscuridad”. Cuando haya logrado la realización, llegará a ser un centro consciente de fuerza dadora de vida, y lo hará sin esfuerzo alguno. En renovado esfuerzo estimulará, energetizará y vivificará todas las vidas con las cuales se pone en contacto, ya sea un compañero aspirante, un animal o una flor. Actuará como transmisor de luz en la oscuridad, dispersará el espejismo a su alrededor y permitirá la irradiación de la realidad.
Cuando en gran número los hijos de los hombres puedan actuar de esta manera entonces la familia humana emprenderá su destinado trabajo de servicio planetario. Su misión es actuar como puente entre el mundo del espíritu y el mundo de las formas materiales. Todos los grados de materia se encuentran en el hombre y todos los estados de conciencia son posibles para él. La humanidad puede trabajar en todas direcciones, elevando al cielo los reinos subhumanos, y trayendo el cielo a la Tierra.
6. El poder de la intuición, meta de la mayor parte del trabajo que los discípulos deben realizar, requiere el desarrollo de otra facultad. La intuición es también una función de la mente, y cuando se emplea correctamente, permite al hombre percibir con claridad y ver la realidad libre de todo espejismo y de las ilusiones de los tres mundos. Cuando el ser humano posee intuición, puede actuar directa y correctamente, porque está en contacto con el Plan, con los hechos puros no tergiversados y con las ideas no distorsionadas --libres de toda ilusión, que provienen directamente de la Mente divina o universal. El desarrollo de esta facultad provocará un reconocimiento mundial del Plan, y es el mayor logro de la intuición en el actual ciclo mundial. La percepción de este Plan trae la comprensión de la unidad de todos los seres, de la síntesis de la evolución mundial y de la unidad del objetivo divino. Entonces son vistas en su verdadera perspectiva todas las vidas y todas las formas y se obtiene un correcto sentido de los valores y del tiempo. Cuando el Plan se intuye real y directamente, es inevitable el esfuerzo constructivo y se actúa inmediatamente. Los ignorantes que oyeron a otras personas hablar del Plan son responsables del esfuerzo derrochado y de los necios impulsos que caracterizan a las actuales organizaciones ocultistas y mundiales, que lo interpretan y comprenden parcialmente.
7. El Espejismo y la Intuición: el objetivo actual que tiene ante sí la Jerarquía es romper y disipar el espejismo mundial. Esto debe realizarse en escala mundial, así como sucede en la vida de cada discípulo. Del mismo modo que el hombre transfiere su foco de conciencia (cuando está en el sendero del discipulado) al plano mental y aprende a romper el espejismo que hasta entonces lo mantenía en el plano astral, así el problema actual de la Jerarquía es producir un acontecimiento similar en la vida de toda la humanidad, porque la humanidad está en la encrucijada, y su conciencia se va enfocando rápidamente en el plano mental. Un golpe mortal debe ser asestado a la ilusión mundial, puesto que esclaviza a los hijos de los hombres. Aprendiendo a abrirse camino a través del espejismo de sus propias vidas y a vivir en la luz de la intuición, los discípulos pueden fortalecer las manos de Aquellos cuya tarea es despertar la intuición en los hombres.
8. El esfuerzo para leer, comprender y luego expresar esa comprensión en palabras, ayuda grandemente a manifestar la percepción intuitiva en el plano físico. Esta tarea nunca es fácil para un intuitivo natural... pero le traerá una gran recompensa.
9. La intuición es principalmente el desarrollo de la sensibilidad y de la respuesta interna al alma. Esto debe cultivarse con cuidado, sin prestarle atención alguna al factor tiempo.
10. El instinto espiritual es la capacidad del alma para registrar contacto con la Jerarquía, de la cual el alma es parte inherente, así como en el cuerpo físico las respuestas instintivas y mecánicas en el hombre, sus reacciones y reflejos, son parte integrante del mecanismo material. En el instinto espiritual la intuición interpreta e ilumina la mente.
11. La iniciación no se recibe nunca a no ser que la intuición se vaya activando. El instinto espiritual, el aspecto más bajo de la intuición, indica que se está preparado para la primera iniciación; una mente iluminada y una inteligencia espiritual, son el signo definido de que un hombre puede recibir la segunda iniciación, mientras que la percepción espiritual o instinto intuitivo, significa estar preparado para la Transfiguración, la tercera iniciación.
12. El discípulo aprende finalmente a sustituir el lento y laborioso trabajo de la mente, con sus características desviaciones, ilusiones, errores, dogmatismos, pensamientos y conocimiento separatistas, por la rápida e infalible intuición.
13. El polo opuesto de la ilusión, como ya saben, es la intuición. La intuición es el reconocimiento de la realidad, que se hace posible cuando desaparecen el espejismo y la ilusión. Una reacción intuitiva a la verdad tendrá lugar cuando - en determinada línea de acercamiento a la verdad - el discípulo haya logrado aquietar las tendencias de la mente a crear formas mentales, para que la luz pueda fluir, directamente y sin desviarse, desde los mundos espirituales superiores. La intuición puede comenzar a hacer sentir su presencia cuando el espejismo no domina al hombre inferior, y los bajos o elevados deseos del hombre, interpretados emocional o autocentradamente, no se interponen ya entre su conciencia cerebral y el alma. Los verdaderos aspirantes, durante su lucha por la vida, obtienen estos momentos fugaces de liberación superior. Tienen entonces un destello intuitivo de comprensión. El esquema futuro y la naturaleza de la verdad irrumpen, pasando momentáneamente a través de su conciencia, y la vida nunca vuelve a ser exactamente igual. Han tenido la garantía que toda lucha es justificada y que evocará su adecuada recompensa.
14. La intuición es un poder superior al de la mente y una facultad latente en la Tríada espiritual; es el poder de la razón pura, una expresión del principio búdico, y se halla más allá del mundo del Ego y de la forma. Sólo cuando el hombre llega a ser un iniciado, le es posible utilizar normalmente la verdadera intuición. Con esto quiero significar que la intuición puede actuar fácilmente, como principio o mente, en el caso de una persona que posee una inteligencia activa. Sin embargo, se hará sentir mucho antes, en casos extremos o urgentes.
15. La intuición es la fuente o el dispensador de la revelación. Mediante la intuición se revela en el mundo la progresiva comprensión de los métodos de Dios, en bien de la humanidad.
16. En el camino de la intuición, hasta el neófito puede empezar a desarrollar en sí mismo el poder de reconocer aquello que la mente inferior es incapaz de darle. Algún pensamiento de poder revelador puede llegar a su mente para ser utilizado en bien de la mayoría, y penetrar una nueva luz sobre una verdad muy antigua, liberando a ésta de las tramas ortodoxas, iluminando así su conciencia. Esto él debe emplearlo para los demás y no únicamente para sí mismo. Poco a poco descubre el camino hacia el mundo de la intuición; día tras día y año tras año, se hace más sensible a las ideas divinas y más apto para apropiarse inteligentemente de ellas, en bien de sus semejantes.
La esperanza del mundo y la disipación de la ilusión residen en el desarrollo de los intuitivos y su entrenamiento consciente. Existen muchos intuitivos naturales cuyo trabajo es una mezcla de siquismo superior con destellos de verdadera intuición. Estos deben ser entrenados para que lleguen a ser verdaderos intuitivos. Paralelamente a su respuesta intuitiva y a su esfuerzo por precipitar su intuición en el mundo del pensamiento humano, debe también existir un progresivo desarrollo de la mente humana para que pueda captar y comprender aquello que es proyectado, y en esto también descansa la esperanza de la raza.
17. La intuición nada tiene que ver con los tres mundos de la experiencia humana, sino sólo con las percepciones de la Tríada espiritual y con el mundo de las ideas. La intuición es para el mundo de significados, lo que la mente para los tres mundos de la experiencia. Produce comprensión, de la misma manera que la luz del alma produce conocimiento, por medio de esa experiencia. El conocimiento no es una reacción puramente mental sino que es algo que se encuentra en todos los niveles, siendo, en alguna forma, intuitivo en todos los reinos. Esto es axiomático. Los cinco sentidos traen el conocimiento del plano físico; la sensibilidad síquica trae el conocimiento del plano astral; la mente trae la percepción intelectual, pero los tres son aspectos de la luz del conocimiento (que viene del alma) a medida que va formando sus vehículos de expresión, en el vasto triple medio ambiente que elige como prisión con el propósito de evolucionar.
En una vuelta más elevada de la espiral, la intuición es la expresión de la triple Tríada espiritual, relacionada con los niveles superiores de la expresión divina, siendo el resultado de la vida de la Mónada - la energía que trae la revelación del propósito divino. El discípulo aprende oportunamente a trabajar en el mundo de esta divina revelación, y el iniciado actúa conscientemente en él. La activa vida en los tres mundos es una expresión distorsionada de esta experiencia superior, constituyendo también el campo de entrenamiento en el cual se desarrolla lentamente la capacidad de vivir la vida iniciática de percepción intuitiva y de servicio al Plan... Los discípulos llegarán a una etapa de su desarrollo en que sabrán si están reaccionando a la luz del alma o a la percepción intuitiva de la Tríada.
18. La Futura Civilización Intuitiva: La intuición es el agente infaliblemente sensible, latente en todo ser humano; como saben, está basada en el conocimiento directo, no estando obstaculizada por ningún instrumento que funciona normalmente en los tres mundos. De esta futura era intuitiva Cristo es el Hombre Simiente porque “sabía lo que había en el hombre”. Hoy un grupo o conjunto de grupos pueden ser los sustentadores de la simiente de la intuición; el cultivo de la sensibilidad a la impresión telepática es uno de los medios más poderosos para desarrollar el empleo futuro de la facultad intuitiva.
19. La intuición es una idea revestida de sustancia etérica, y desde el momento que el hombre responde a esas ideas, comienza a dominar las técnicas del control etérico... Una idea es verdadera cuando viene de los niveles intuitivos de la conciencia divina. Es observada o captada por el hombre cuyo cuerpo tiene sustancia de la misma cualidad, porque la relación magnética entre el hombre y la idea ha hecho posible su captación.
Referencias:
Telepatía y el Vehículo Etérico. Pág.12/4
El Discipulado en la Nueva Era-T I Pág.24 - 61/3 - 128 - 388/9
El Discipulado en la Nueva Era-Tomo II Pág. 38/9 -39 - 308
El Discipulado en la Nueva Era-Tomo II Pág. 546 - 640
Los Problemas de la Humanidad Pág. 236 - 361
Telepatía y el Vehículo Etérico Pág. 57 - 68 -107-143/4 -151
La Educación en la Nueva Era Pág. 34 -150