Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), también conocidos como Objetivos Globales, son un conjunto de 17 objetivos globales aprobados por la ONU en 2015, con la finalidad universal de poner fin a la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas disfruten de paz y prosperidad.
Todos los ODS están interrelacionados, persiguiendo unas metas concretas que deben alcanzarse antes del año 2030.
El ODS 3 tiene como objetivo garantizar una vida sana y promover el bienestar para todas las personas, en todas las edades.
Las macrogranjas pueden afectar negativamente a este objetivo por varios motivos:
Contaminación del aire: gases como el amoníaco provocan problemas respiratorios en la población cercana.
Uso excesivo de antibióticos en animales, que favorece la aparición de resistencias antimicrobianas, un problema grave de salud mundial.
Riesgo de zoonosis: enfermedades que pueden pasar de animales a humanos.
Malos olores y estrés que afectan al bienestar de las personas que viven cerca.
El ODS 6 tiene como objetivo garantizar la disponibilidad de agua limpia y su gestión sostenible, así como el acceso a saneamiento adecuado para todas las personas.
Las macrogranjas pueden dificultar el cumplimiento de este ODS por:
Contaminación de acuíferos por nitratos procedentes de purines y estiércol.
Filtraciones a ríos y embalses que empeoran la calidad del agua potable.
Alto consumo de agua en la cría intensiva de ganado.
Riesgo para la salud de las personas que dependen de pozos y fuentes locales.
El ODS 12 busca garantizar modelos de producción y consumo sostenibles, es decir, producir y consumir usando menos recursos y generando menos impactos negativos en el medio ambiente y la salud.
Las macrogranjas plantean varios problemas frente a este ODS:
Producción intensiva que genera grandes cantidades de purines y residuos.
Uso excesivo de agua, energía y piensos.
Modelo que favorece el consumo masivo de carne, poco sostenible a largo plazo.
Dificultad para gestionar los residuos de forma responsable.
El ODS 13 tiene como objetivo adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.
Las macrogranjas contribuyen al cambio climático por:
Emisiones de metano (producido por el ganado) y óxido nitroso (procedente de purines).
Alto consumo de energía en las instalaciones industriales.
Producción de piensos que implica deforestación y transporte, aumentando la huella de carbono.
El ODS 14 tiene como objetivo conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, mares y recursos marinos.
Las macrogranjas afectan a la vida submarina de forma indirecta:
Los purines y fertilizantes pueden llegar a ríos y mares.
Provocan eutrofización (exceso de nutrientes), que reduce el oxígeno del agua.
Esto causa la muerte de peces y otras especies marinas.
Deterioro de ecosistemas costeros y marinos.
El ODS 15 tiene como objetivo proteger, restaurar y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres, así como frenar la pérdida de biodiversidad.
Las macrogranjas generan varios impactos negativos en los ecosistemas terrestres:
Contaminación y degradación del suelo por el vertido de purines.
Pérdida de biodiversidad en zonas rurales cercanas.
Uso intensivo de tierras para producir piensos (soja, maíz), lo que favorece la deforestación.
Alteración de hábitats naturales y del paisaje.