Administrados por la boca (vía oral)
Inyectados en una vena (vía intravenosa, IV), en un músculo (vía intramuscular, IM), dentro del espacio alrededor de la médula espinal (vía intratecal) o debajo de la piel (vía subcutánea, SC)
Colocados en el ojo (vía ocular) o en el oído (vía ótica)
Vaporizados en la nariz y absorbidos por las membranas nasales (vía nasal)
Inhalados en los pulmones, habitualmente por la boca (por inhalación) o por la boca y la nariz (por nebulización)