Feel good… sin complicaciones (2)
¡Continuamos con el menú de Los misterios de la taberna Kamogawa! Una vez familiarizados con el argumento y estructura de la novela, los miembros de este club hemos afrontado su recta final dispuestos a dejarnos llevar por la atmósfera de sosiego y tranquilidad que transmiten las investigaciones del cocinero de la taberna. De hecho, aunque seguimos lamentando que una premisa tan original no se desarrolle en profundidad, admitimos que los protagonistas de los capítulos finales están más elaborados y presentan una mayor complejidad en sus motivaciones y comportamientos que, a veces, son incluso hostiles.
En conclusión, recomendamos la lectura de esta novela siempre y cuando se acepte la suspensión de la incredulidad y se quiera disfrutar de una trama ligera que apela, sin ambages, a la emotividad que trasciende nuestros recuerdos más idealizados. En este sentido, nosotros mismos nos reconocemos en esos clientes que buscan evocar a sus seres más queridos a través de unas recetas (bacalao al pil pil, sopas de ajo, arroz a la banda, ensaladilla, tortilla, lentejas…) que ya no podemos saborear.