En nuestra lavandería sabemos que las toallas son prendas de uso diario que requieren un cuidado especial. Por eso, cada una pasa por un proceso diseñado para garantizar higiene, suavidad y frescura:
Clasificación: separamos las toallas por color y tipo de tela (algodón o microfibra) para evitar desgaste y decoloración.
Prelavado higiénico: aplicamos un enjuague inicial para eliminar humedad acumulada, bacterias y malos olores.
Lavado con detergentes de calidad: usamos fórmulas seguras que limpian a profundidad sin dañar las fibras.
Suavizante hipoalergénico: apto para todo tipo de piel, ayuda a conservar la textura y esponjosidad natural.
Secado controlado: seleccionamos la temperatura adecuada para mantener la absorción y prolongar la vida útil de cada pieza.
Revisión final: verificamos que cada toalla quede limpia, fresca y lista para entregarse perfectamente doblada.
📌 En caso de toallas con maquillaje o manchas difíciles, aplicamos un tratamiento especial con costo adicional.