Hablar de medio ambiente y desarrollo sustentable sin la participación del sector social se puede considerar como un pecado ambiental inaceptable.
En el presente siglo es muy común que los medios de comunicación aparezcan en diversos grupos sociales, unas veces organizado y otras no, manifestándose en contra de proyectos de supuesto desarrollo económico y de impactos sociales significativos.
La participación social en programas de medio ambiente y desarrollo ha sido fomentada y apoyada en las diversas reuniones de carácter ambiental que se han realizado en el mundo, desde la “Declaración de Estocolmo”, pasando por la “Cumbre de la Tierra”, La declaración de Rio, la Agenda 21, “Rio + 5” y la de Johannesburgo. En todas ellas el gobierno mexicano ha firmado compromisos para el cumplimiento de lo que en ellas se acuerda