El término "Lakita" viene del verbo Aymara "Lakiña", que se podría traducir más cercanamente al español como "dividir" o "separar". El sufijo "ta" se refiere a la acción ya hecha, por lo que "Lakita" se entendería como "dividido" o "separado".
La cosmovisión Andina se gesta desde la oposición complementaria de las cosas, es por esto que estos instrumentos gestan su musicalidad dividida entre dos: Ira y Arka.
Según esta dualidad mencionada con anterioridad, podemos denominar Ira como "El que guía" y Arka como "el que sigue".
"Laka" viene del Aymara "boca", por lo que algunos sopladores, consideran que el significado de Lakita es "bocas divididas", se dice que al tocar lakitas necesariamente se genera una conversación entre la pareja de sopladores.
Pero la idea más importante para poder denominar lingüísticamente a este instrumento, viene del diálogo musical que se elabora para llevar a cabo su interpretación.
No menos importante mencionar, es que la palabra de Aymara "Naka", se usa para transformar a plurar una palabra. Y Lakita al provenir del aymara, en plurar deberia decirse: Lakitanaka. Pero dentro del sincretismo hay una "españolización" del Aymara, y un uso de aymara-español común en los pueblos mestizos del norte de Chile, una de estas "españolizaciones" es usar palabras aymara en plurar con las reglas gramaticales del español, como por ejemplo: Kullakas(hermanas) en vez de Kullakanaka. Lakitas de Jaiña o Lakitas Manuel cruz (que son comparsas de renombre en la comunidad de lakitas).