La leche de la madre embarazada enferma al bebé mayor.
Esta relacionada con abortos y parto prematuro.
Desgasta la salud de la madre.
La madre no produce calostro.
Se debe lavar el pecho cuando amamanta al bebé mayor y luego al recién nacido.
Está científicamente demostrado que el solapamiento de embarazo y lactancia no afecta negativamente al desarrollo fetal.
En algunas culturas en que la lactancia en tándem es una práctica aceptada también se encuentra el mito de que el embarazo puede "pudrir" o "estropear" la leche de la madre produciendo enfermedades en el hijo mayor, de modo que si se observan diarreas u otros trastornos se procede al destete. En el 54.65% de los casos las madres comentaron que a partir del 5º-6º mes de embarazo el niño que seguía mamando empezaba a sufrir una diarrea leve.
A algunos niños se les practicó cultivos en heces, no encontrando nada patológico en ellos. Esta diarrea coincide con la aparición del calostro, por lo que nos inclinamos a pensar que es debida al efecto laxante del mismo. Este trastorno es inofensivo y desaparece varios días después del parto. Encontramos en Medline un estudio hecho en Buthan sobre el tema ,en el que se exponía que los niños que eran destetados durante un embarazo posteriormente sus madres mostraban un reducido aumento de peso y los bebés una mayor incidencia de enfermedades infecciosas , no solamente a los no destetados, sino también a otros niños de la misma edad a los que se destetaba sin embarazo de por medio.
Los autores concluyen que el estrés sufrido por el niño debido al destete brusco en dichas circunstancias, debilita su inmunidad y afecta a su apetito.
La lactancia en tándem no favorece el contagio entre hermanos. En nuestra encuesta las madres coincidieron mayoritariamente en que el recién nacido comparativamente enfermaba menos que el mayor a la misma edad. Cualquier madre con mas de un hijo sabe perfectamente que besar, babosear y acariciar al nuevo hermanito es uno de los entretenimientos favoritos de los otros hijos. Pensar que se van a contagiar mas por compartir el pezón que por otros tipos de contacto no parece tener fundamento.
Mamá lactando a dos bebés con diferencia de 13 meses de edad
Amamantar en tándem tampoco parece perjudicar a la madre. La lactancia del hijo mayor suele producir una amenorrea más prolongada lo que favorece la recuperación de la madre tras el embarazo. Seguir dando el pecho durante el nuevo embarazo no parece tener un gran coste físico probablemente debido al importante descenso de producción. La lactancia en tándem puede producir además una amenorrea todavía más larga.
Aunque es habitual que al nacer el hermanito, el mayor pase por una fase de aumento de demanda del pecho de la madre (a menudo sucede que mama más que el pequeño), poco a poco volverá a su ritmo habitual de una o dos veces al día, generalmente para dormirse. Es común que aunque la madre amamante a demanda a su bebé imponga más tarde o más pronto ciertos límites al acceso del mayor al pecho.
Las madres que amamantan en tándem encuentran un tabú cultural: amamantar a un niño más allá de su primer año de vida. Se sabe que amamantar a un niño durante más de 1 año como lactancia prolongada. Hay un estigma social asociado a la lactancia prolongada, que puede ser descrita por lactancia materna más allá de la norma cultural (Dettwyler, 2004). Cuando una madre se involucra en TBF, está amamantando al hijo mayor durante el embarazo subsiguiente.
El lapso de tiempo entre la concepción del próximo hijo y el nacimiento de ese próximo hijo, durante el cual la madre está amamantando al hijo mayor, lo más probable es que sea mayor de 12 meses. Por lo tanto, TBF es un subtipo de lactancia materna prolongada y las madres que amamantan en tándem se involucran inherentemente en la lactancia materna prolongada.
La lactancia materna en tándem en general atrae una atención negativa a pesar de los profesionales y organizaciones como la AAFP (American Academy of Family Physicians) que apoyan este aspecto de TBF (es decir, amamantar a un niño durante un embarazo posterior). La lactancia materna durante un embarazo posterior es No inusual. Si el embarazo es normal y la madre es saludable, amamantar durante el embarazo es responsabilidad de la mujer y una decisión personal (AAFP, 2017). Esta declaración debería tranquilizar a las madres que se preparan para la TBF (Tandem Breastfeeding -Lactancia tándem-) al nacer su próximo hijo, que continuar amamantando durante un embarazo es una decisión personal.