La propuesta que aquí se plantean es extrapolable y aplicable a todas las disciplinas, titulaciones y ámbitos educativos. La eficacia de las metodologías que describen ha sido demostrada con numerosos estudios, en una cantidad ingente de ocasiones.
Necesitamos innovar en el aula, desterrar las metodologías tradicionales y motivar al cuerpo de profesorado. El trabajo efectivo se debe premiar de alguna manera, al tiempo que la labor docente tiene que valorarse y recompensarse correctamente debido a su importancia.
Para hacer todo esto realidad necesitaremos algunos ingredientes básicos: imaginación, sensibilidad, cooperación, compromiso, cariño y entusiasmo.