La Edad Antigua es el primer periodo de la historia que surge tras la prehistoria. Se extiende aproximadamente durante 5.500 años, desde el nacimiento de las primeras civilizaciones hasta el inicio de la Edad Media.
Cronología y hitos principales
Inicio: Marcado por la invención de la escritura (aproximadamente en el año 4000 a.C. o fines del cuarto milenio a.C.) en la región de Mesopotamia.
Final: Tradicionalmente se sitúa en el año 476 d.C., coincidiendo con la caída del Imperio Romano de Occidente tras las invasiones bárbaras.
Grandes Civilizaciones
Durante este periodo se desarrollaron las denominadas civilizaciones antiguas, caracterizadas por la vida urbana, religiones organizadas y poderes políticos centralizados:
Mesopotamia: Cuna de la escritura cuneiforme y de imperios como el sumerio y el babilónico.
Antiguo Egipto: Destacado por sus pirámides, faraones y el uso de jeroglíficos.
Antigua Grecia: Conocida como la base de la cultura occidental, la filosofía y la democracia.
Antigua Roma: La civilización que logró la unificación del Mediterráneo y cuyo legado jurídico y lingüístico perdura hoy.
Otras: Incluyen a los fenicios, la antigua China y la civilización del valle del Indo.
Características Generales
Organización social: Sociedades jerarquizadas y estratificadas, a menudo con sistemas basados en la esclavitud.
Religión: Predominio del politeísmo (creencia en varios dioses), aunque hacia el final del periodo surge y se expande el cristianismo.
Innovaciones: Creación de los primeros sistemas de leyes (como el Código de Hammurabi), desarrollo del comercio a larga distancia y grandes avances arquitectónicos.