Recuerda que cada miembro del grupo se compromete a:
Diariamente, recitar el salmo 42 (“Judica me”) u otra oración por la intención de la santificación de la juventud.
Semanalmente, visitar una iglesia y hacer un momento de adoración a Nuestro Señor verdaderamente presente en el sagrario (puede hacerse antes o después de la misa del domingo).
Al menos una vez al año (aunque se recomienda que se haga con frecuencia): asistir a una Santa Misa celebrada según la forma extraordinaria; confesarse; y acudir a alguna actividad organizada por un grupo de Juventutem.
Más información aquí