Tanto en primavera como en otoño, con el deshielo o con las crecidas por lluvia, era necesario que todos se agrupasen para achicar el agua de los caminos y mantenerlos despejados. Para ello, era necesario reunirse en concejo cada jueves por las tardes hasta que esta labor estuviese terminada. En ella, dos vecinos despachaban en dicho concejo para tomar las riendas de las labores de reacondicionamiento.
Igualmente, además de arreglar los caminos del pueblo, todos los vecinos del municipio de entre 18 y 65 años se reunían en Cármenes para despejar el tramo que va de este lugar hasta el de Vegacervera. Al concluir la facendera, el Ayuntamiento de Cármenes entregaba alguna botella de vino como forma de agradecimiento y acudían posteriormente los vecinos de Genicera a la actual Casa Getino, pero siempre con un As en la manga, pues los encargados del Puerto de Sancenas llevaban una botella de coñac y café para los de Genicera.