Antiguamente en Genicera, el día de Santo Tomás se celebraba el 21 de diciembre según el vetus ordo (viejo orden en latín). Era la más importante por tratarse de su santo patrono. Normalmente se celebraba una misa grande y si era posible se sacaba el santo en andas a través de la nieve. Esta festividad guardaría especial relación con las fiestas patronales de la antigua localidad de Uvierzo, cuyo patrono, San Esteban, se celebraba el 26 de diciembre. Así, hasta la desaparición de este pueblo en el siglo XV, ambas localidades se relacionaron entre sí yendo y viniendo entre sus localidades vecinas.
Actualmente, gracias a la colaboración de los vecinos y la Diócesis de León a través de las parroquias del Alto Torío han conseguido recuperar esta tradición, trasladada al 3 de julio según la Iglesia Católica para facilitar a la gente el poder hacer esta festividad entre otros motivos. En este caso, en Genicera lo celebran el fin de semana más próximo a esta festividad.
Basilio Tomás Orejas, vecino de la localidad, por aquellos días vestía con gran mimo al santo, con una estola y las mejores flores que hubiera disponibles por su especial devoción al santo patrono de Genicera. Debido al buen tiempo se bajaba al santo del retablo y se le sacaba en procesión, que llevaba por recorrido la misma que la del Cristo.