George Morrison, músico de principios de siglo, cuenta que entre 1901 y 1911, él, su hermano, su cuñado… no podían interpretar música “original” (blues…) en su conjunto de cuerdas: el repertorio era de valses, baladas populares, y “tal como estaban escritas”, es decir no podían improvisar. No se toleraba ninguna música ruda, vulgar todo era música refinada, sentimental. Por tanto la mayoría de músicos que poco después comenzaron a hacer jazz tocaban música “sweet”.
La mayoría de las canciones grabadas antes de 1923 fueron hechas por bandas de novedades, grupos potenciales, germinales de jazz, forzados por las compañías discográficas a tocar música bailable de consumo, la que el público demandaba: el jazz todavía no era un bien de consumo, como lo sería solo muy pocos años después. Hay que esperar a las grabaciones de King Oliver o Louis Armstrong para encontrar música de especial calidad. También las barreras sociales hacia los músicos de color impidieron grabaciones anteriores. Por esto los primeros músicos de jazz solo se dedicaban a esta música de manera marginal y ocasional, y muchos conocían el repertorio “occidental” y habían recibido una formación estrictamente clásica.
Famoso caso de esto es el de Nina Simone, que a menudo era rechazada de distintos bares por su condición de negra, y a quien, en ocasiones, sólo le daban un vaso de leche para beber durante toda la actuación.
Todos comenzaron a grabar en 1923, que es también el año en que Bessie Smith grabó sus primeros discos de blues después de que Mamie Smith desatara la moda de los blues en 1921.
Trompetista, cantante y director de grupo de jazz estadounidense. Para definir a este artista son especialmente adecuadas las palabras de Duke Ellington, quien dijo que si había un auténtico Mr. Jazz, éste era sin duda Louis Armstrong.
Al margen de su faceta musical, Armstrong fue un hombre de profundas convicciones políticas, que lo condujeron, por un lado, a condenar públicamente la segregación racial y a cancelar una gira por la Unión Soviética como protesta contra el régimen comunista gobernante.
Cantante y pianista estadounidense, considerada una de las grandes voces del siglo XX. Nina era la sexta de una familia de ocho hermanos, descendiente principalmente de esclavos africanos, aunque entre sus ancestros también hubo sangre irlandesa e india.
Caracterizada por su compromiso contra el racismo, bajo el lema de Black is the colour (Negro es el color), su temática está totalmente enraizada en las tradiciones afroamericanas. Un repertorio tan amplio como el suyo, que comprende desde canciones melódicas, blues, cantos espirituales y gospel hasta temas tomados del folclore africano, hizo de ella una artista difícil de clasificar, y de hecho su biografía aparece en compilaciones de literatura sobre jazz, pop y soul. Ella fue un espíritu independiente y temperamental, único e inigualable.
Cantante estadounidense de blues, bailarina y comediante entre 1912 y 1937 conocida como la emperatriz de los blues. Comenzó a cantar en la calle y pasó a convertirse en la artista que más discos vendió de su tiempo. Como su estilo vocal era tan hipnótico y tenía grandes dotes de declamación y habilidades de comediante, aparecía con frecuencia en comedias, que tuvieron gran éxito y fueron muy celebradas. Cuando actuaba Bessie, el público del teatro no quería irse sin escuchar siempre una canción más, y el que se quedaba fuera clamaba por entrar.