El valle del río Aragón presenta un apasionante mundo de estos invertebrados aportando una rica variedad de formas y colores.
Ninfas acuáticas que viven en las corrientes de agua, libélulas, avispas, hormigas, mantis, insectos-palo que se mimetizan con hojas y ramas.
Toda una biodiversidad de insectos que contribuyen a la salud de nuestro valle, polinizadores de los que depende el consumo de las frutas y verduras que comemos, y que a pesar de su diminuto tamaño ayudan en el control de las plagas trabajando como recicladores de la naturaleza cuando procesan la materia orgánica tanto de origen animal como vegetal.