HAPPY SLAPPING
(Bofetada Feliz)
(Bofetada Feliz)
El happy slapping consiste en la grabación de una agresión física, verbal o sexual y su difusión online mediante las tecnologías digitales, esta violencia se comparte por redes sociales y puede llegar a viralizarse.
Normalmente existe la intensión previa de difundir el contenido, siendo una grabación predeterminada.
La persona que graba no tiene que participar directamente de la agresión.
La difusión hace que el daño persista, victimizando constantemente al agredido.
Permite que se produzca formas de violencia mediante el ciberbullying.
El contenido generado no siempre busca dañar o humillar, a veces pretende ser "gracioso" o "entretenido".
Las causas del "happy slapping" se relacionan con considerar divertido golpear y/o abusar de otros y compartirlo en redes sociales para causar burlas y conseguir "likes" con este contenido. Las causas de este comportamiento se debe a la búsqueda de atención y el deseo de pertenecer a un grupo sobre todo de parte de la víctima que permite este tipo de abuso. Esta práctica implica la participación de múltiples personas que causan daño a la víctima generando contenido, que ellos consideran gracioso o entretenido con la intención de ganar popularidad en línea. Es realmente preocupante cómo el deseo de ser "populares" puede llevar a algunas personas a participar en actos violentos y dañinos. La viralización de contenido violento no solo perpetúa el ciclo de abuso, sino que también puede tener graves consecuencias para todos los involucrados.
Las consecuencias de este tipo de comportamiento pueden ser graves, tanto para la víctima como para el agresor. El menor agredido sufre humillaciones públicas debido a la visualización de los videos, provocando que este siga siendo ridiculizado y victimizado por quienes ven los videos. Esta continua revictimización puede causar traumas físicos, emocionales y psicológicos, incluso llegando a la inducción al suicidio. Los agresores también enfrentan consecuencias, debido a que en el caso de los menores de edad, puede suceder que al crecer tengan arrepentimiento de ese comportamiento, pero los videos siguen mostrando esa faceta violenta. También pueden tener repercusiones legales que pueden incluir cargos por asalto, acoso o incluso delitos más graves dependiendo de la gravedad de la agresión y la legislación de cada país.
Como solución preventiva podemos no sólo tener en cuenta a la comunidad educativa, sino que también las familias de cada estudiantes a presenciar reuniones abocadas a esta problemática escolar pero también social, que afecta a la sociedad en su conjunto.
Incentivar y promover las charlas en las instituciones educativas, así como en los hogares familiares.
Realizar trabajos grupales con los estudiantes que traten la problemática desde una visión más amplia.
Como solución paliativa podemos mencionar que si se conoce hechos de violencia entre la comunidad educativa, entre compañeros y compañeras, y el hecho está consumado lo primero que hay que hacer es acompañar al perjudicado, para que esta persona no se sienta sola y se sienta resguardada. Así como tratar de borrar el contenido de las redes sociales para evitar que se continúe divulgando.
Es importante que desde la institución educativa se realicen talleres y charlas sobre el ciber acoso y el correcto uso de la tecnología. Realizar programas educativos sobre el respeto, la empatía y la violencia para concienciar a los estudiantes sobre las consecuencias del "happy slapping" y también hacer participe a las familias de los estudiantes para que puedan detectar posibles casos de ciber acoso. Proporcionar recursos de apoyo emocional y psicológico para las víctimas de violencia, así como para los agresores, con el objetivo de abordar las causas subyacentes del comportamiento violento.
Autores:
Elisabeth Rigoli
Marco Bilte
Jesús Hartmann
Fuentes de consulta: