La IE Rural la Trinidad es una institución pequeña donde el clima educativo es la camaderia, gran mayoría de los estudiantes se conocen y los estudiantes nuevos son acogidos de manera amable; es un colegio donde los docentes tratan de hacer cosas diferentes, diversificando de manera efectiva, a través de pedagogías activas el aprendizaje de los estudiantes; esta institución es inspiradora donde los avances a pesar de los recursos limitados se ven en los logros alcanzados por los estudiantes y en satisfacción de los docentes al ver dichos logros.
Este gran colegio es un cielito en la ciudad pero en la zona rural mas alejada del ruido e invadido positivamente por el ruido de muchas especies de aves que llegan a adornar el bello paisaje.
Trabajar aquí es un placer es un bálsamo para la salud mental y emocional ,interactuar con estos chicos es lo mejor de mi labor de docente es conocer sus historias, escuchar sus miedos, alegrías y tristezas, disfrutar sus triunfos y mediar en sus aprendizajes directa o indirectamente.
De verdad agradezco haber llegado aquí a este paraíso y tal vez si la vida me tiene para trabajar mucho aquí me voy a quedar.
Martha María Cárdenas Barco (TUTORA PTA FI 3.0).
Me gusta la gente que conforma esta institución, alumnos, docentes y comunidad en general por su compromiso con la institución.
Andrés Pérez Cuartas (Docente de Educación Física).
Lo que más me gusta del colegio es que es un lugar donde se aprende y se comparte cada día. Valoro los espacios del colegio, y los paisajes que puedo disfrutar. Cómo me siento: trabajar en el colegio me hace sentir feliz, porque cada día tengo la oportunidad de aprender cosas nuevas. Aunque a veces me hace sentir feliz, porque cada día tengo la oportunidad de aprender cosas nuevas. Aunque a veces hay retos y tareas difíciles, siento que con dedicación y apoyo puedo superarlos. También me agrada trabajar en equipo con mis compañeros, ya que juntos compartimos ideas y nos ayudamos.
Lo recomiendo: sí, claro que sí. Lo súper recomiendo.
Silvia Alejandra Espinoza Marín (Aux. administrativa).
La verdad el colegio La Trinidad es un colegio que a mi me ha demostrado el significado de perseverancia y a logrado construir en mi, un significado de pertenencia impresionante. Empezando desde su magnifica comunidad donde todos sus docentes hacen un trabajo esplendido, donde todos son engranajes que hacen funcionar esta gran maquina conocida como la educación
Hailot Sebastián Herrera Vallejo (Practicante)
Mi experiencia en esta institución ha sido verdaderamente especial. El colegio es un "cielo chiquito" donde el ambiente es cálido, agradable y lleno de vida. Cada jornada transcurre entre la tranquilidad del entorno natural y la alegría de compartir con los estudiantes, quienes son encantadores y contagian con su amabilidad y nobleza. Interactuar con la naturaleza y con ellos ha sido una oportunidad invaluable de aprendizaje que ha enriquecido tanto mi crecimiento profesional como personal. Me han enseñado la importancia de la sencillez, la autenticidad y el disfrute de cada instante. A pesar de los cambios que ha habido en la institución, he podido integrarme con facilidad gracias a la base sólida que son los estudiantes, quienes me inspiran confianza y motivación para seguir adelante. Su alegría y espíritu son la guía que ilumina el camino y hacen que cada proceso fluya con esperanza y optimismo. Sin duda, estar aquí ha dejado una huella profunda en mi corazón. Este colegio es ese lugar donde cada día me reafirma que educar es crecer, y que la verdadera enseñanza se construye juntos, desde el cariño, la naturaleza y la inspiración que los estudiantes nos brindan
Liliana Patricia Delgado Cardona (Docente)
Este año inicié una nueva etapa en mi camino como docente, y jamás imaginé cuánto me transformaría. Llegar a esta institución y tener la oportunidad de acompañar a sus estudiantes —que hacen parte del sector rural— ha sido, sin duda, una de las experiencias más enriquecedoras y significativas de mi vida personal y profesional.
Cada día en el aula se convirtió en un espacio de aprendizaje mutuo. No solo he visto crecer a mis estudiantes en sus habilidades, su confianza y su visión del mundo, sino que también he aprendido de ellos la resiliencia, la autenticidad, generosidad y el amor por lo que hacen. Su forma de enfrentar los retos, de apoyarse entre sí y de valorar las oportunidades que la educación les ofrece me ha recordado el verdadero propósito de ser maestra.
Como docente que inició este año en la Trini, llegué con expectativas, sueños y un profundo deseo de sumar. Pero lo que jamás esperé fue recibir TANTO a cambio en tan poco tiempo: sonrisas sinceras, preguntas que invitan a pensar más allá, conversaciones que dejan huella, abrazos a diario y una calidez humana que solo se encuentra en quienes viven con el corazón abierto.
Hoy puedo decir con gratitud que trabajar con todos mis estudiantes en la Trini ha sido maravilloso. Ellos han llenado mis días de muchísimo sentido y me han recordado que la educación es una siembra que florece en cada gesto y en cada esfuerzo compartido. Me siento honrada de enseñarles, pero, sobre todo, privilegiada de aprender de ellos.
A la querida promoción 2025, gracias por ser el amor personificado, les agradeceré siempre su generosidad al abrirme sus corazones y les deseo LO MEJOR para cada uno de ustedes. Finalmente, gracias, Trini por inspirarme a escribir desde el corazón, y a toda la comunidad educativa: gracias por permitirme ser parte de esta historia.
Nora Yaneth Ocampo Duque (Docente)