Una buena elaboración en la cocina requiere de tiempo, cariño, un buen conocimiento de los ingredientes y de las técnicas que se van a utilizar.
Hay errores en los primeros cocinados, pero la práctica nos da la maestría.
La adquisición de la lectoescritura es semejante a la cocina; necesitamos conocer los ingredientes (Letras), las técnicas (Gramática y Ortografía) para poder comprender y elaborar grandes platos (Textos).
Pero las grandes recetas requieren de mucho tiempo de cocinado, al igual que la adquisición de este proceso lectoescritor requiere de maduración y desarrollo.
Por tanto, podemos decir que el acercamiento a la lectura y la escritura debe ser un proceso, en el que cada alumno evolucione en función de sus características y necesidades y en el que nuestra labor debe ser acompañar en ese proceso, provocando, creando ilusión e interés, propiciando el descubrimiento y generando la necesidad.