La base de un buen aprendizaje es una buena organización y una buena sincronía entre los objetivos y la planificación. No olvidemos la puesta en escena, que ha de ser atractiva e interesante para el receptor, quien, cada día más exigente, espera encontrar métodos con un enfoque acorde con el tiempo en el que vive. Así pues, para que el aprendizaje sea un éxito es necesario que todos los factores que intervienen se acoplen con un perfecto engranaje. No obstante, para que ese engranaje encaje ha de haber una actualización constante en los métodos educativos, pues vivimos en la era de la tecnología, hay cambios continuamente y es preciso que la manera de aprender se mueva al mismo ritmo que ellos. De aquí la necesidad de que los docentes, agentes importantes que entran en juego en este proceso, estén actualizados, lo cual, en ocasiones, no es tarea fácil. Investigar, estudiar, curiosear en la red, puede ser incompatible con el día a día del que asume la responsabilidad de guiar al que quiere saber y conocer.
Que el docente se estanque en ciertos métodos de enseñanza es perjudicial para el crecimiento del estudiante, para el docente mismo y para el desarrollo de una sociedad del siglo XXI. Por lo tanto, te proponemos un MOOC: Usa las TIC para transformar el aula, el cual pretende, no sólo dotar al usuario de nuevas herramientas para enriquecer sus unidades didácticas, sino que también adquiera de forma natural nuevas metodologías a través del diseño empleado en el propio MOOC.
Para su desarrollo, se ha buscado como fundamento el paradigma pedagógico propuesto por Coomey y Stephenson (2001) concretamente el cuadrante noroeste (NO).
Conforme los autores y la propuesta de metodología del curso, descrita anteriormente, las tareas y las metas de aprendizaje son especificadas y controladas por el profesor. También serán los profesores los responsables de definir los espacios de diálogos entre los alumnos, incluso proporcionando los temas para discusión y otras actividades que serán respondidas por los alumnos. Los alumnos harán las actividades planificadas por el equipo pedagógico. Habrá el acompañamiento de los tutores para fomentar las discusiones y orientar el cumplimiento de las actividades establecidas. Por lo tanto, el alumno tendrá poco margen para influir en el contenido. La retroalimentación en cuanto a las actividades se llevarán a cabo principalmente por los tutores y profesores. El profesor actuará como formador.
Por tratarse de la oferta de un MOOC, comprendemos que la propuesta tecnopedagógica definida para el curso es adecuada. Pues es un curso con poca flexibilidad pedagógica y con limitaciones en la interacción debido a la propuesta de la escala (gran número de alumnos).