La Virgen del Rosario es una de las advocaciones marianas más queridas y veneradas en Guatemala, especialmente en la ciudad capital, donde se le considera Patrona y Reina de la ciudad de Guatemala desde el siglo XVII.
La devoción a la Virgen del Rosario se introdujo con los frailes dominicos, quienes difundieron el rezo del rosario como medio de evangelización. Ha sido considerada intercesora en momentos de crisis, como terremotos, epidemias y guerras. Muchas generaciones de guatemaltecos han depositado en ella su fe y esperanza.
Su fiesta, celebrada en octubre, constituye uno de los momentos de mayor fervor mariano en el país.
Su imagen, que se venera en el Templo de Santo Domingo en la Ciudad de Guatemala, es una de las más antiguas y valiosas esculturas marianas del país. La tradición de las procesiones del Rosario en octubre, con rezos, flores, música y actos solemnes, forma parte del patrimonio cultural intangible guatemalteco.