Busca una imagen de la Virgen (preferiblemente de la Virgen del Rosario) y haz un pequeño altar en tu casa. Este puede convertirse en tu rincón de oración, en donde puedes decorar con flores, encenderle velas y guardar libros religiosos, rosario, agua bendita, etc.
Reza en comunidad un misterio del Santo Rosario, pero incluye versículos bíblicos que se refieran al misterio e invita a tus hermanos de comunidad a que lo comenten. Esto puede ser una actividad que se repita semanalmente para comentar todas los misterios del Rosario.