Te acabas de despertar. Una enorme emoción invade tu cuerpo: después de casi 3 meses en el extranjero, ¡mañana es el día de volver a casa! La emoción de ver a la familia de nuevo, de volar a kilómetros de altura, de preparar la maleta... Espera un momento. ¡La maleta! ¿Dónde está la maleta? Aaaaarrrrggg... Tu maleta ha desaparecido, y tienes que encontrarla antes que sea demasiado tarde y no puedas llevarte nada de vuelta a casa. Hoy es el último día que tienes para hacer la maleta, y por si fuera poco, ¡tienes que ir a trabajar!
Respiras, intentando calmarte. En tu habitación no aparece la maleta, ¿quizás deberías empezar a revisar en el baño?