Llegas a la lavandería con tus bolsas de ropa, tu pastilla de detergente concentrado y con la lengua fuera... ¡Y menos mal que la lavandería te pilla cerca de casa! Eliges el programa 5, que vale para todo tipo de ropa sintética y de cualquier color, y metes la moneda para hacer funcionar la lavadora. Todavía no sabes cómo vas a poder llevar la ropa a tu verdadera casa sin maleta... ¡Pero al menos, la tendrás limpita y con un agradable olor a lavanda!
Ese olorcito a lavanda que sale de la lavadora, junto con el girar y girar del tambor, hacen que tu propia cabeza empiece a dar vueltas...