Llegas al supermercado y los ojos te empiezan a hacer chiribitas... Con el ajetreo de la maleta, ¡ni siquiera has desayunado, y toda esa comida te da hambre! Pero es momento de centrarse, tienes una misión que cumplir.
No recuerdas haber ido nunca al supermercado con la maleta, pero... Nunca se sabe. ¿Podría estar aquí?
En el ticket que encontraste en el baño, además de papel, ponía que habías comprado un batido. Pero de repente, todo el supermercado te parece un laberinto...
Cómo llegar hasta el batido te guiará hacia lo que buscas... Y luego, cómo salir del supermercado te dirá lo que de verdad buscas.