CERCA DE LA ETERNIDAD (2012)
CERCA DE LA ETERNIDAD (2012)
Cerca de la Eternidad (novela)
Ediciones del Boulevard - 258 pág.
Prólogo de Mónica Lelli
"Cerca de la eternidad" narra la travesía de cuatro astronautas que se aventuran a cruzar un agujero negro con destino incierto. Allí describe un mundo con grandes avances tecnológicos y científicos, además de crear espacios naturales y urbanos fascinantes para la imaginación.
De los cuatro astronautas sobreviven tres al arribo impactante de la nave al nuevo mundo. El despertar de estos personajes, en el inicio, constituye un nuevo abrir de ojos a la vida, en todo sentido. Ellos descubrirán una nueva civilización muy diferente a la propia y mucho más evolucionada que la raza humana. Cada uno construirá su propia visión sobre la nueva tierra descubierta y sus habitantes, y la pondrá en comparación con su propia naturaleza.
Esto producirá diferentes reacciones en los personajes. Se entablará una relación de cercanía y distancia entre terrícolas y los habitantes originarios de ese mundo, partiendo de diferencias significativas entre las dos razas. Este futuro tan lejano contrapone la fe cristiana también, a la nueva civilización secular y además pone en cuestión el destino final de la Tierra, un destino posible, concebido ya en la actualidad.
Ambas coinciden en la construcción de un tiempo casi imposible de concebir, inimaginable en su fin, pero posible de vivir, tanto para los personajes como para el lector.
Hugo F. Peralta incorpora, a sus producciones literarias, esta novela de ciencia ficción, en la cual concibe un mundo fantástico pero posible, maravilloso pero real, en donde la inclusión y la hostilidad en su mínima expresión son los factores que motivan las acciones de los personajes.
El desafío de la segunda novela. Escribir "Cerca de la eternidad" supuso un reto en todo sentido, ya sea plasmando una idea que se me presentó hace muchos años atrás como tratar de evolucionar y superarme como escritor. La concepción primitiva de la historia ya había surgido a finales de mi adolescencia y el desarrollo de todas sus partes lo fui completando a medida de que "mis" personajes iban insertándose en esa sociedad maravillosa, asumiendo desafíos planteados a los límites de nuestra humanidad. Siendo la Ciencia Ficción uno de mis géneros literarios predilectos, di rienda suelta a la imaginación tratando de sostener el ritmo creciente hasta la conclusión. Su final es un final abierto ya que, en cuestiones de aventuras, "la eternidad" no tiene un término.
Fragmento de "Cerca de la eternidad"
La llegada
I
Despertó y, por algunos minutos, se sintió perdido. La oscuridad allí reinante era total. Le pareció que había estado dormido durante mucho tiempo, tal vez días o meses; aunque, en realidad, todo eso no pasaba de ser una sensación subjetiva. No sabía a ciencia cierta cuándo fue la última vez que estuvo consciente. No lo recordaba con claridad.
Cerró los ojos un momento sin necesidad y su memoria trajo todo lo que necesitaba para sentirse seguro. Él era el coronel Frederick Ferrante, comandante de la Segunda Misión Interplanetaria Terrestre. Su misión era, o fue, viajar a los confines del sistema solar mediante la utilización de un agujero negro fabricado ex profeso esgrimiendo la teoría de los microcampos unificados, desarrollado entre varios países de la Tierra. Pero, obviamente, algo falló con la misión casi completada.
Dentro del recinto donde se encontraba, no se veía ni la más leve penumbra, de tal forma que llegó a pensar en la posibilidad de que estuviera ciego; pero rogó por no estarlo. Cuando quiso incorporarse de la incómoda posición en la que estaba, le acometió un dolor punzante en su pierna derecha, que le hizo volver nuevamente a donde comenzó. Se quitó los guantes y palpó su pierna en el lugar del daño, pero su traje estaba sano. Supuso entonces que la lesión sería más bien interna, pero no tanto como una quebradura.
Luego de algunos minutos, y encontrando dónde asirse, consiguió levantarse. Por la cantidad de cosas sueltas en el puente, dedujo la magnitud de la violencia en el descenso. La butaca también se había desprendido de su lugar frente a los controles. Rengueando, logró desplazarse asiéndose en la oscuridad reinante, tropezando silenciosamente. De todos modos, debió detenerse, fatigado por la aparente falta de aire. Debía encontrar pronto la causa de la interrupción de energía y restablecer el suministro con los generadores de auxiliares.
Comenzó una fatigosa búsqueda, interrumpida ocasionalmente por la agitación. La oscuridad y el aparente desorden dificultaban su avance, sumado al intenso dolor en su pierna. A medida que lograba despejar el lugar en el que se hallaba iban sucediéndose en su memoria los últimos instantes antes de la catástrofe.
Imágenes de la presentación el 13/04/2012 en la Biblioteca Popular "Justo José de Urquiza"