Casino de San Antón
por María Soledad Puche López
por María Soledad Puche López
Generalidades sobre los casinos
Al hablar del Casino de San Antón, se plantea hacerlo en la consideración de que los casinos surgieron como centros recreativos de los barrios. Empezaremos por esbozar ciertos rasgos históricos comunes que caracterizan a este tipo de sociedades. Crecen al impulso de la idea de progreso implantada o propulsada por las Reales Sociedades de Amigos del País. Estas se ocupaban de los más diversos ámbitos, en el plano de la economía, agricultura e industria, instrucción o educación, por elevar el nivel cultural de la población y de difundir los avances técnicos y científicos. La Real Sociedad de Cartagena se fundó en el año 1833.
Volviendo a su carácter, el más notorio de ellos es sin duda su naturaleza privada. En realidad su definición sería la de una sociedad privada integrada por miembros que adquieren calidades socios a partir de la satisfacción de una cuota mensual. Además, como primer rasgo de estos antiguos casinos desde su fundación y como características en los primeros años de su trayectoria cabe citar su localización. No hay que olvidar que en tiempos más antiguos la vida cotidiana ha tendido a ser intrínsecamente local. El concepto de centro ciudad de hoy día quedaba en un segundo plano respecto a la vida que cotidianamente se desenvolvía en cada barrio. En este sentido donde cabe señalar como principal característica del casino u carácter intralocal. Para pertenecer a ellos había que ser vecino del barrio donde estuviera situado. Hagamos referencia a su ubicación. Se encuentran situados en la calle Mayor de cada barrio así suceden San Antón el Barrio de la Concepción y en el Casino Central a la que da la fachada principal en algunas de ellas la calle perpendicular se denomina calle Casino como ocurre en el de la Concepción y en el de San Antonio Abad.
El baile es por excelencia la actividad que ha definido desde siempre el prestigio de cada casino. Había una infinidad variedad de ellos, desde valses pasodobles a tangos, rumbas y boleros , charleston, sambas bugui -bugui , un repertorio nada desdeñable y pletórico de ritmo con ello la vida de estos centros no se limitaba a una simple asociación masculina de juego y charla sino que hacía extensiva su oferta de recreo.
Otro de los detalles que define el carácter recreativo de estos locales es la existencia de Peñas deportivas que solían frecuentarlo al respecto se pueden citar casos claros. Al casino de la Concepción acudía la llamada Peña del Relente que era futbolistas del barrio; al de San Antón quedaba adscrita la Gimnástica Abad fundada en el año 1947 ,mientras que al del Barrio Peral se hallaba asociada a la célebre Peña taurina de los Bienvenidas.
El casino de San Antón
El casino de San Antonio Abad eran sus orígenes una sociedad agrícola o agrónoma ,-figura con los dos nombres-,fundada el cinco de julio del año 1884. Como tal, sus estatutos datan del ocho de marzo de 1889 y su fundación oficial tuvo lugar el 15 de abril de este mismo año con esta fecha figura el acta para constituir la Asociación del casino. Su primer presidente fue don José Fuentes en Madrid y junto a él figuraban cuatro vocales, un tesorero, un contador y un secretario. Para ser socio además de la pertenencia al barrio era necesaria una especie de aval que testimoniase que el aspirante asocio era gente de bien.
Es curioso repasar la variedad de socios que lo integraban, nada menos que cuatro calidades o clases. Estos eran :socios fundadores habidos en número de 23 que aportaban una cuota mensual de dos con treinta y cinco reales; socios propietarios de los que habían cuarenta y que pagaban asimismo dos con treinta y cinco reales. La diferencia entre ambos es que los socios fundadores habían abortado capital para el mobiliario y el arreglo de la infraestructura del local de la compra del edificio. Después de estos se encontraban los socios eventuales que pagaban uno con 60 reales. Por último existía otra variedad, la de los socios suscriptores que procedían de la antigua sociedad agrónoma. La edad para hacerse socio estaba estimulada en general a los 18 años y a los 16 para sus hijos.
Los socios tenían la facultad de proporcionar billetes de entrada válidos durante 15 días a personas que estimaran no obstante figuraba como cláusula que solamente podrían ejercerlo dos veces al año a favor de la misma persona.
La principal actividad del Casino de San Antón fueron los bailes. El máximo apogeo de éstos pareció darse en la décadas del 40 al 50 y 50-60 el número de bailes que figuran al mes son cuanto menos cuatro normalmente seis y hay meses como diciembre en el que constan celebrados 9 bailes y es que con motivo de la despedida del año y la llegada del nuevo a la par que las campanadas aquellos bailes eran sonados. Con motivo de la velada de Nochevieja figura precisamente el planteamiento de invitar a los vecinos del Barrio de la Concepción para pasar la velada juntos. Con este dato podemos apreciar hasta qué punto el casino era no solo centro de reunión de los vecinos sino a veces indicador del tono y del contacto entre los propios barrios. También -aunque menos menor medida, se representaban obras de teatro.
En la actualidad desde marzo de 1986 el casino de San Antonio Abad ha dejado de ser sociedad privada para ser propiedad del Ayuntamiento por lo que ha pasado a pertenecer a la Asociación de Vecinos como consecuencia de ello cualquier persona integrada en la Asociación forma parte de él y son muchas las personas que se han dado de alta . Y por supuesto en él se siguen celebrando los bailes vermús el día de San Antón (cada 17 de Enero).