Durante muchos años en El Salvador, el poder estuvo en manos de unos pocos. Las decisiones importantes del país se tomaban sin tomar en cuenta a la mayoría de la población. Muchas personas vivían con muy poco, mientras que unos pocos tenían mucho. En los campos, la tierra era controlada por grandes dueños y quienes la trabajaban ganaban muy poco o no tenían tierras propias.
En 1979, un grupo de militares tomó el poder diciendo que iban a hacer cambios. Sin embargo, no resolvieron los problemas y la situación empeoró. En lugar de mejorar, hubo más represión. Fue en ese momento que varios grupos que ya venían organizándose desde antes decidieron unirse para formar una sola fuerza que lucharía contra el gobierno: el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN).