La guerra civil no solo afectó al país con armas, destrucción y enfrentamientos. También lastimó profundamente a las personas, familias y comunidades. Las heridas que dejó la guerra siguen presentes en la vida de muchos salvadoreños, incluso años después del conflicto.
Más de 75,000 personas murieron durante la guerra, muchas de ellas eran civiles inocentes.
Miles de personas desaparecieron y sus familias nunca supieron qué pasó con ellas.
Muchas masacres ocurrieron en zonas rurales, donde comunidades enteras fueron atacadas.
La guerra dejó a muchos con miedos, recuerdos dolorosos, angustia y tristeza profunda.
Soldados, exguerrilleros, niños y campesinos vivieron situaciones tan duras que afectaron su salud mental.
IMPACTO ECONOMICO Y POLITICO.
Muchas zonas quedaron en ruinas por las bombas, los ataques y el abandono.
Escuelas, hospitales, caminos y casas fueron destruidos.
Cientos de miles de salvadoreños huyeron del país buscando seguridad, especialmente hacia Estados Unidos.
Muchas familias se separaron por años o para siempre.