México
Reflexionando en la Carta Apostólica Corazón de Padre, me llama la atención como el amor de Dios acompaño a José como padre adoptivo de Jesús para que él cumpliera su misión de educar y cuidar a Jesús, también me gustó mucho la imagen de San José como padre y protector de la Iglesia, ya que ahora él es nuestro modelo a seguir como protectores y proveedores de nuestra familia.
Para mi uno de los desafíos más grandes ha sido, aprender a ser un papá firme y a la vez amoroso para no consentir a mis hijos demasiado, ya que hay una línea muy delgada entre ser amoroso y permisivo. Tampoco quiero ser muy estricto, sino educarlos con valores para que sean niños seguros y no le tengan miedo a la vida. Siempre trato de buscar balance y pido a Dios sabiduría para guiarlos bien.
Sin lugar a dudas mi mayor recompensa es el amor que reina en mi familia, la alegría de mi esposa y mis hijos me recuerda que Dios es fiel a sus promesas y me siento muy bendecido por tantas muestras de amor de Dios y su providencia, incluso a través de cosas simples pero divertidas como los paseos familiares, cuando nos divertimos con los niños salpicándonos de agua y arrojando piedras al rio o simplemente apreciando la naturaleza.
El ejemplo de San José me invita a seguir confiando en la providencia de Dios en los momentos difíciles en mi familia.
~ Alfonso Genera
Familia Genera celebrando un cumpleaños