DOMINIO GLACIAR
DOMINIO GLACIAR
DEFINICIÓN SOBRE QUÉ ES UN DOMINIO GLACIAR
Aquí el hielo glaciar se encuentra permanentemente y constituye un auténtico agente modelador del relieve, su elemento esencial que lo hace ser definido como dominio es la presencia de glaciares, tanto inlandsis, groenlandés. Como los glaciares locales. Abarca aprox. un 10 % de las tierras emergidas.
Las precipitaciones se presentan en forma de nieve, por lo que el proceso de la formación de neviza y hielo glaciar es de carácter continuo.
El dominio glaciar aun conserva una tendencia regresiva y una parte de los hielos que en él se encuentran son herencias de una glaciación que tuvo su mayor extensión hace ya 18000 años.
Los dominios glaciares están relacionados con la presencia del frio en donde las temperaturas se encuentran en su mayor parte del tiempo por debajo de lo 0º. El clima glaciar es afectado por la altitud y latitud de su posición, aquí sus vientos débiles pueden contratarse con la fuerza de los catabéticos, que aprovechan la forma de los glaciares para deslizarse aumentando su velocidad a medida que aumenta la pendiente, generando fuertes borrascas, que arrastra cristales de hielo y arena si es que se encuentran.
La característica fundamental en este dominio morfoclimático es la presencia permanente de hielo, por lo que su límite coincide con el de las nieves perpetuas o con los climas EF de la clasificación de Köppen.
Ocupa actualmente alrededor del 10% de las tierras emergidas.
Es su dinamismo y capacidad de cambio en el tiempo. El glaciar no es estático, inmóvil o inmutable; cambia de forma, se mueve, crece o decrece dependiendo de su relación con los demás componentes del entorno.
En lo que respecta a la erosión y el trasporte que producen los glaciares lo realizan de una manera bastante eficaz y notoria “Los glaciares son escultores del paisaje a través de los procesos de erosión, transporte y deposición”2, puede llegar a ser entre 10 a 20 veces más que las erosiones fluviales.
Son capaces de poder transportar grandes materiales por extensas zonas.
Los glaciares erosionan y esculpen el relieve de dos formas: por arranque y por abrasión, que dan a la zona afectada un relieve muy característico, entre los cuales destaca mayormente por la belleza de su forma, los tipos alpinos entre los cuales se puede nombrar: espolones truncados, valles colgados, tarn, etc.
La eficacia global de este dominio de los hielos permanentes puede calificarse de mediana, aunque si tiene consecuencias en la configuración del relieve muy características, generando paisajes morfológicos compuestos por elementales propios (circos, cubetas, morrenas, etc.).
Las lenguas de hielo pueden, por el contrario, penetrar en el territorio de otros dominios o permanecer largamente en ellos después de la desaparición de las condiciones climáticas adecuadas, manteniendo a lo largo de periodos muy largos, prolongaciones o islas glaciares más allá de los límites estrictos del dominio morfoclimático.
El dominio glaciar aún conserva una tendencia regresiva y una parte de los hielos que en él se encuentran son herencias de una glaciación que tuvo su mayor extensión hace ya 18000 años.
El glaciar en lo que respecta al desplazamiento de partículas no es en conjunto muy grande.
Los glaciares constituyen una de las reservas de agua dulce más importante de nuestro país, apta para el consumo humano, ya que alimentan las cuencas hidrográficas del territorio.