El Licdo. Víctor Galindo hace una distinción entre educación y formación de los formadores. La educación es un proceso de transmitir conocimientos e información. En vez la formación, además de transmitir conocimientos, fomenta ideales, y valores que moldean al niño, niña o adolescente. También, describe las características de lo que significa la formación. La formación implica todos los ámbitos de la vida, desde el íntimo personal nuestro y todo lo que acontece. La formación debe ver al sujeto en todas sus dimensiones. Explica lo que implica ser formadores: reconocer nuestros conocimientos, cualidades, habilidades y valores y también ser conscientes de nuestro actuar hacia los demás. Esta es la tarea del formador: hacerse cargo de la realidad, cargar con la realidad, encargarse de la realidad y dejarse cargar por la realidad.
La Licda. Blanca Cely Ruiz comienza su intervención dando las tres actitudes de un formador: la escucha, llamar por el nombre, y el lenguaje. La escucha consciente se convierte en acción. Enfoca su argumento en la realidad de los niños y adolescentes hoy, mostrando el ciclo vital de los adolescentes. Ella menciona las características que los adolescentes experimentan a esa edad, como por ejemplo la atemporalidad, escepticismo religioso, la curiosidad por lo sexual, la rebeldía, la emancipación, las relaciones, y el aislamiento (fobia social). Luego presenta los elementos de un formador: coherencia, testimonio, encuentros de esperanza. Pone en evidencia las actitudes de un formador a la luz de Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares: lucidez, decisión, valentía, compromiso, testimonio, y referente. Los formadores tienen un discernimiento reflexivo (libertad y acompañamiento), proyección social y tiempo. Los formadores tienen que ser hombres y mujeres triple A: acompañan, animan, aman.
Licdo. Jimmy Baus y Licda. Paulina de Baus
Experiencia: La belleza de ser formador en la familia
El primer lugar donde formamos a los hijos es el hogar, la familia. Los primeros formadores son los padres; ellos son los que les dan la formación existencial de los hijos.
La parroquia es un escenario propicio para la formación de las nuevas generaciones. Allí se ve no solo la formación catequética, sino que también es una oportunidad de donarse y crecer como persona.
Cuando el educador mira un ideal educativo, se produce una reflexión emocional y vocacional, que influye en toda su acción como educador.
José Eduardo Montenegro
Experiencia: La belleza de ser formador en el Movimiento de los Focolares
Con más de 20 años de experiencia como formador de niños, José Eduardo nos comenta algunas características de ser formador, entre ellas la escucha reciproca y el trabajo conjunto con los padres de familia.
Licdo. Deinny Puche
“Las tecnologías de la información y comunicación en el acompañamiento de niños y adolescentes”
El Licdo. Deinny Puche analiza la utilización de la tecnología, la información, la comunicación y los aspectos positivos y negativos de las redes sociales, como por ejemplo el cyberbullying. También presenta los riesgos y oportunidades de las TIC. Algunos riesgos son la perdida de la identidad, la cultura de la imagen y venta de contenido pornográfico, entre otros. Por otra parte, vemos las oportunidades de la utilización de las TIC: mantener la comunicación efectiva y rápida, agiliza los procesos formativos, ganar la confianza de los adolescentes, entre otros.
En esta conversación se plantea el fenómeno de la pornografía: accesibilidad, asequibilidad, anonimato y aceptabilidad. Luego se visualiza los cambios que surgen a nivel del cerebro de los niños y adolescentes. El problema de la adicción a la pornografía es perder la libertad o control del comportamiento. Algunas consecuencias son el separar la dimensión de la persona y hasta degradarla a objeto, aislamiento afectivo, agresividad o depresión, dificultades en las relaciones interpersonales. También se puntualiza en las motivaciones del uso de la pornografía.
Licdo. Arturo Clariá
“Potencialidad del formador en la vida de los niños y adolescentes”
En esta conversación, el Licdo. Arturo Clariá, comienza relatando un cuento en donde se nos explica que alimentamos. Se distingue la importancia del tener y el hacer. Pero la formación apunta a algo más profundo y eso es el ser. La cultura del ser nos dice que las dos cosas más importantes a construirse en la vida serian la realización personal y afectiva que se construyen en el tiempo. Los formadores deben ser afectivos, pacientes, resilientes, faros de luz, y alegres.
Alejandra cuenta como el acompañamiento de los formadores le proporcionaron herramientas en su vida para ser autónoma y tomar decisiones. También, ella aprendió a tener una comunicación transparente con los formadores. Los formadores han sido parte de su formación en todas las dimensiones de su vida.
Efrén cuenta como los momentos junto a los formadores fue una experiencia enriquecedora en su vida. Narra que la clave en esos momentos fue la comunicación que tuvo con sus formadores.
Richard y Elizabeth nos cuentan algunas experiencias de lo que ha sido ser formadores en sus vidas. Nos dan el ejemplo de un motor de engranaje en donde no solo se les brinda conocimientos a los adolescentes, pero también se fortalece y se enriquece a través de las relaciones que se recibe de parte de los adolescentes.