La Unción.
En el cristianismo actual, la Unción se ha vuelto un concepto malentendido. Muchos la asocian con manifestaciones emocionales, experiencias sobrenaturales, o la perciben como una fuerza o energía que viene y va en lugares de reunión o en las mal llamadas( iglesias) “templos” hechos por manos humanas, donde por cierto; DIOS NO HABITA ( Hechos 17:24). Sin embargo, un examen de las Escrituras revela que la verdadera Unción no es un evento o una cosa, sino una Persona.
En el Antiguo Pacto, la unción era un acto físico y simbólico. Se usaba aceite para apartar a reyes, sacerdotes y profetas para el servicio de Dios, como un símbolo de la presencia y el propósito divino en sus vidas.
Pero con la venida de Jesús, la sombra (el ritual del aceite) fue reemplazada por la realidad. El Nuevo Testamento nos enseña que la Unción del creyente es el Espíritu Santo mismo.
2 Corintios 1:21-22 lo aclara: "Y el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos Ungió, es Dios, el cual también nos ha sellado y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones."
La Unción ya no es un aceite físico, sino una presencia divina y permanente que Dios ha puesto en cada creyente.
La Verdad revela que el Señor Jesús y el Espíritu Santo no son seres separados.
2 Corintios 3:17 declara explícitamente: "Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad." En este versículo no deja espacio para especulaciones, “ El Señor Es El Espíritu “.
Juan 14:18 muestra a Jesús prometiendo: "No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros." Su venida se cumplió con el envío del Espíritu Santo, demostrando que el Espíritu es la presencia misma de Jesús en nosotros.
Esta revelación es la clave para entender la verdadera Unción.
Ahora, consideremos la declaración de Jesús en Mateo 23:8: "Pero vosotros no permitáis que se os llame ‘Maestro’; porque uno solo es vuestro Maestro, y todos vosotros sois hermanos: Cristo."
Esta verdad cobra un significado profundo al leer 1 Juan 2:27: "Pero la Unción que vosotros recibisteis de él, permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas... según ella os ha enseñado, permaneced en él."
La lógica bíblica es irrefutable:
●Si Jesús es el único Maestro.
●Y la unción es la que nos enseña "todas las cosas".
●Entonces, la Unción debe ser el Maestro.
Sin temor a equivocarnos podemos decir que la Unción, es el Maestro, Cristo en nosotros. La unción no es una fuerza mística, sino una persona: el Cristo vivo en nosotros. ¡¡¡Aleluya!!! Mas ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí. Galatas 2:20
No hay espacio para otra entidad. La Biblia describe a un solo Dios, que es Espíritu y es Santo, y esta Deidad se manifiesta plenamente en la persona de Jesucristo.
Dios es Espíritu: Juan 4:24 - "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren."
Dios es Santo: Apocalipsis 4:8 - "Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir."
Pregunta: ¿ Quién es el que ha de venir? Ciertisimamente dirás “ Jesús “ pues lo que acabas de leer es que Jesús es tres veces Santo y es el Dios Todopoderoso.
Esta misma naturaleza divina se le atribuye a Jesús y al Espíritu.
Jesús es el Señor: Juan 13:13 - "Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy."
Jesús es Santo: Apocalipsis 3:7 - "Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David..."
Y también:
El Espíritu es el Señor: 2 Corintios 3:17 - "Porque el Señor es el Espíritu..."
El Espíritu es Santo: Juan 14:26 - "Mas el Consolador, el Espíritu Santo..."
La Deidad está completa en Jesucristo, el único en quien reside toda la plenitud (Colosenses 2:9). Es por esta razón que Él es digno de toda adoración en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra.
Este conocimiento desvía la atención de los rituales y espectáculos. La Unción no es algo que se "baja" o se "derrama" en un edificio, porque el Espíritu ya mora en el creyente.
1ª Corintios 3:16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
Más claro aún: 1ª Corintios 6:19 ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?
Como dice Juan 4:24, "Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que le adoren."
La verdadera Unción es la presencia del Señor Jesús que vive en nosotros, guiándonos a toda la verdad. Es una realidad espiritual que nos da poder para vivir una vida que lo glorifica, no para un show de manifestaciones, sino para ser testigos de la verdad de que Él lo es todo.
1. ¿Por qué se sigue usando aceite en muchas congregaciones?
El uso de aceite hoy es un retorno a la "sombra". Al hacerlo, se ignora que la realidad ya vino en Jesús. Utilizar elementos físicos para "activar" lo espiritual es negar la suficiencia de la Palabra.
2. ¿Significa esto que ya no necesito que nadie me predique?
1 Juan 2:27 enseña que la fuente de validación de la Verdad no es un hombre, sino el Espíritu. Los hermanos comparten la Verdad, pero es la Unción en el oyente la que testifica lo que es correcto. El único Maestro es Cristo.
3. ¿Es malo sentir emociones durante la adoración?
Las emociones son humanas, pero no son la evidencia de la Unción. La Unción es permanente, las emociones son volátiles. Confundirlas es un error que desvía al creyente de la comunión real con el Padre.
4. Si el Señor es el Espíritu, ¿qué sucede con la Trinidad?
La Escritura es clara: la plenitud de la Deidad habita en Jesucristo. No adoramos a tres entidades, sino al único Dios Todopoderoso que se manifestó en carne, murió como el Cordero y hoy mora en nosotros.
5. ¿Cómo puedo "aumentar" mi unción?
No se puede aumentar lo que ya es pleno. Tienes la plenitud de Él. Lo que corresponde al creyente no es buscar "más unción", sino rendirse totalmente a la Unción que ya posee.
En la paz del Amén,
Edwin Estrada. Discípulo de Jesucristo.
Frecuencia Del Amén - Códice de la Restauración Primordial.