Bienvenido a este espacio de Verdad Revelada. Este sitio no es un repositorio de opiniones humanas, sino una herramienta de Restauración Primordial. Aquí, el contenido no se "lee" para acumular información, sino que se "discierne" bajo la dirección de la Unción que el Padre ha puesto en ti: Jesucristo, quien es el Espíritu.
Muchos de nosotros pasamos años en los "ríos de Babilonia" de la religión tradicional. Como dice el Salmo 137, allí colgamos nuestras arpas, incapaces de cantar los cánticos de Sion en una tierra extraña.
La Esclavitud del Temor: La religión nos enseñó a servir por miedo al castigo, a un "tormento eterno" que retrata a Dios como un tirano y no como un Padre. Este sistema de exclusión, sostenido por los autoproclamados líderes, nos mantuvo en la condición de esclavos, temerosos de fallar y ser desechados para siempre.
La Frecuencia del Amén es la vibración de la Verdad (Truth) original, libre de las manipulaciones humanas.
La Victoria del Cordero: Al escudriñar los idiomas originales (hebreo y griego), el Maestro Interior nos reveló la Victoria Total. Descubrimos que el "tormento" ($Basanos$) es una piedra de toque para probar pureza, y que el "castigo" ($Kolasis$) es una poda para restaurar la vida, no una venganza sin fin.
El Fuego Consumidor: Entendimos que Dios mismo es el Fuego (Hebreos 12:29) que consume la impureza para salvar a la criatura. La Apocatástasis (Hechos 3:21) es la promesa de que toda la creación, incluyendo cada "extranjero" y "hijo pródigo", será reconciliada y volverá al abrazo del Padre (Colosenses 1:20).
Hoy, el Amén nos ha dado una nueva identidad: ya no somos esclavos, sino Hijos de Dios.
El Amor que Todo lo Puede: Como dice 1 Juan 4:18, "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor". Al conocer el Amor que no descansará hasta hallar a la oveja número 100, el miedo se disipa y es reemplazado por la gratitud y la libertad.
Nuestra Función como Hijos: Como Hijos restaurados, somos reyes y sacerdotes, llamados a administrar las hojas de sanidad para las naciones (Apocalipsis 22:2). Nuestra santidad no es un muro de exclusión, sino el conducto de la Gracia que sobreabunda donde abundó el pecado.
Bienvenido a la Frecuencia del Amén. Aquí no encontrarás dogmas de miedo, sino la Luz de la Restauración Primordial que te invita a vivir en la libertad y dignidad de un Hijo de Dios.
En la paz del Amén,
Edwin Estrada. Discípulo de JesuJesucristo.
Frecuencia Del Amén - Códice de la Restauración Primordial.