Hace unos 43-44 años desde que se hizo el barrio estoy viviendo aquí. Hace 13 años me llamaron para hacer un curso y ser promotora en el colegio del barrio. Hice la formación y desde entonces trabajé 13 años de promotora escolar.
Se pasaba lista y el niño que no venía al colegio iba a su casa a buscarlo para que fuera. Esto era como una revolución, que yo me presentara en la casa; a veces he vestido a los niños y me los he llevado. Dos, tres y hasta quince niños. Y empezaron las madres a llevar a los niños un poco más tarde y era una manera que ellas sabían que tenían una responsabilidad. Y poco a poco fui arreglando las cosas. Y luego ya no hacía falta ir a buscar a los niños, solo recorría todo el barrio. Nada más veía un niño corriendo, era que se me había escapado.
Cada uno lleva la cultura gitana a su manera. La adaptación de la gente a la cultura es diferente, hay muchos tipos de gitanos, los de familia catalana, portuguesa, etc. El calor de cada uno también se adapta; a cada uno lo suyo. Cada uno se ha adaptado aquí con las costumbres del sitio de donde viene.
Es una relación muy buena, son gente preciosa que nos aporta muchísimo.
Es el pan nuestro de cada día. Yo duermo con una máquina y la noche que hay un corte, estoy sin dormir en el sofá. Estamos volviendo atrás, a las velas y a taparnos en casa con mantas. Abandonados nos tienen.
Me levanto, me organizo y me voy al corazón del barrio, donde están las tiendas, la panadería, el bar y toda la gente del barrio que me conoce y me saluda.
No, el barrio ha ido a peor, los jóvenes no consiguen trabajo ni tienen motivación para comenzar una formación profesional, la falta de suministro energético es un problema grave, yo duermo con una máquina y cuando no me puedo poner la máquina por la luz, no puedo dormir en toda la noche, la falta de insulina, de medicinas, estamos volviendo a los años de tener que encender velas para tener luz en casa, de taparse con mantas.
Estoy con las mujeres entre semana, nos reunimos para coser, para hacer risoterapia y diferentes actividades. Nos reunirnos entre todas para sobrellevar los problemas del día a día con entusiasmo, detrás nuestro la asociación ARP nos ayuda muchísimo.
El Ayuntamiento aquí no aparece para nada, la Madrenas se piensa que el barrio no pertenece a la ciudad, no nos conocen, no saben quiénes somos, cuando antes los socialistas por mucho que se comente nos conocían a todos y a las problemáticas del barrio.
Lastimosamente todo ha ido en decadencia, a partir de la crisis, el barrio se ha visto abandonado por el Ayuntamiento y todo ha ido cayendo en picado, ya no es lo que era hace unos años, ni la unión de los vecinos ni las fiestas y las actividades.
Soy educador social, soy de Font de la Pólvora pero no vivo aquí. Estudié en Granada. Tras terminar Integración Social decidí mudarme a Granada para trabajar y unos años después volví a Girona. Resido en la Pedrera, siempre he estado muy vinculado al barrio a pesar de no vivir aquí por largas temporadas.
Como he dicho antes, soy educador social e integrador, he trabajado en el barrio desde los 17 años como monitor de comedor, monitor de casales, y tras las motivaciones de las monitoras decidí estudiar un grado superior. Empecé a trabajar como dinamizador de la cultura gitana, enfocado en el sector de la infancia-juventud y en ocasiones a mujeres, siempre desde el aspecto de la educación.
Me considero una persona muy crítica, y creo que las formas que tienen los agentes de intervenir no es muy participativa, carece de una intención para crear un movimiento social real. No existe una voluntad política para que la gente de a pie tome las decisiones, siempre están ejerciendo con intereses políticos y laborales.
Somos uno de los barrios donde mayor inversión en educación hay, la creación de proyectos para la educación social es amplísima. El mayor problema es que estos proyectos no tienen una fecha de caducidad, por lo cual se crea una comodidad en los educadores sociales o las personas que se benefician del proyecto que termina funcionando como un servicio. En mi opinión, la labor que tenemos es temporal y tiene que tener un fin; sin embargo, sucede mucho que muchos se acomodan con una nómina y se olvidan de lo más importante que es la gente. En el barrio tenemos la sensación de que nos quieren enseñar a pescar pero no nos dan la “caña”, las herramientas para el cambio.
En el aspecto social, se van dando pequeños pasos de hormiga. Las primeras promociones de la ESO, los primeros jóvenes que intentan cursar grados superiores y medios... tenemos una población que tiene carencias y dificultades pero se va haciendo poco a poco, solo falta contar con la opinión de la población y no con programas pensados por personas que no conocen la situación real del barrio como, por ejemplo, el sistema PIE que lleva 25 años con gente acomodada.
Sí, yo cuando volví de Granada decidí montar una entidad libre, al margen del PIE, una entidad multicultural. En Khetanipé no somos exclusivistas, todas las personas interesadas son bienvenidas, es una entidad en pro de la comunidad, por lo tanto es una entidad de territorio, que engloba Font de la Pólvora, Vila-roja, grupo Sant Daniel. Tenemos muchos niños aunque predominan más los de etnia gitana, esta institución nace con la intención de aportar desde el barrio, desde una mirada interna libre y no posiblemente manipulada.
La comunidad gitana es diversa, no hay un modelo de vida gitana en concreto, somos personas diversas y multiculturales, complementadas por otras razas. La comunidad gitana no es consciente de su propia historia, se confunden en muchas ocasiones actitudes marginales con actitudes gitanas, ser violento no es una actitud gitana, la hospitalidad sí.