Esta iglesia, construida en el siglo XVI, es uno de los templos más importantes del arte barroco mestizo del Cusco. Su edificación comenzó alrededor del año 1562. Se destaca por sus retablos tallados en madera dorada, sus frescos coloniales y las pinturas de la Escuela Cusqueña.
Entre sus obras más importantes se encuentra una representación de la genealogía de Cristo pintada por Diego Quispe Tito, uno de los más reconocidos artistas indígenas del virreinato. Este templo ha sido declarado Patrimonio Cultural de la Nación por su alto valor histórico y artístico. Es un lugar frecuentado por turistas y devotos, especialmente en la festividad del patrón San Sebastián, que se celebra el 20 de enero.
El Apu Wanakauri (también conocido como Cerro Huanacaure) se alza en los límites entre los distritos de San Sebastián y San Jerónimo. Es uno de los cerros más sagrados de la tradición andina, protagonista del mito de los Hermanos Ayar, el relato de origen del Imperio Inca. Según la leyenda, fue desde este cerro que emergieron los primeros incas en su camino hacia la fundación del Cusco. Allí, Ayar Uchu quedó convertido en piedra, cumpliendo un destino sagrado.
Otro apu importante es Mama Simona, ubicada al oeste del distrito. Ambos cerros son considerados guardianes espirituales y lugares de poder. En ellos se realizan rituales como pagos a la tierra (despachos), especialmente en fechas agrícolas o religiosas andinas, reafirmando la conexión entre el ser humano y la naturaleza.
El distrito de San Sebastián forma parte del histórico Qhapaq Ñan, la gran red vial construida por los incas, que conectaba todo el Tahuantinsuyo. A través de sus caminos empedrados, los chasquis (mensajeros) podían desplazarse rápidamente llevando información o productos. Uno de estos tramos atraviesa las zonas altas de San Sebastián y aún se conservan segmentos de piedra original, usados por los antiguos para dirigirse hacia el Apu Wanakauri o hacia el centro ceremonial del Cusco.
Este camino no solo era una vía de comunicación, sino también una ruta espiritual, ya que conectaba con huacas, apus y centros rituales. Hoy en día, caminar por este sendero es recorrer la historia viva del pueblo andino. Algunos tramos han sido restaurados y son usados en actividades turísticas y educativas, lo que permite a estudiantes, viajeros y pobladores reconectarse con el legado de sus antepasados.
Es una ruta que reúne varios sitios arqueológicos y paisajísticos vinculados a la historia incaica y colonial del área. Esta ruta busca reactivar el turismo local ofreciendo a los visitantes la oportunidad de explorar vestigios arqueológicos como Rumiwasi, Hatun Plaza, Inkilltambo y la Casa Hacienda de Pumamarca, además de parajes naturales como el Bosque de Piedras de Punacancha. El circuito se encuentra a pocas cuadras de la Avenida de la Cultura, en la margen izquierda de la ciudad de Cusco, y está diseñado para caminatas culturales que conectan el patrimonio ancestral con la vida actual del distrito.
El nombre "Panakas Reales" hace referencia a los linajes o clanes familiares de la nobleza incaica que habitaban en el Cusco y que tenían palacios y templos ceremoniales donde se rendía culto a sus ancestros. La ruta turística no solo promueve el conocimiento de estos sitios arqueológicos, sino también la valorización cultural y el desarrollo económico de las comunidades locales mediante un turismo sostenible e inclusivo. La Municipalidad de San Sebastián impulsa esta iniciativa con apoyo de la Dirección de Cultura y la Policía de Turismo, ofreciendo una experiencia gratuita y accesible para turistas nacionales y extranjeros interesados en la historia y naturaleza del Cusco.
Rumiwasi es un sitio arqueológico ubicado a 2.5 km al sureste de la ciudad del Cusco, en el distrito de San Sebastián, a una altitud de aproximadamente 3,400 metros sobre el nivel del mar. Este complejo inca se caracteriza por sus andenes agrícolas, muros de piedra cuidadosamente trabajados y caminos de herradura que conectan distintas partes del sitio. Fue un centro ceremonial y religioso importante, probablemente dedicado al culto solar, y forma parte del sexto ceque denominado “Chuquicancha” según crónicas coloniales. Las estructuras, que incluyen muros circulares y plataformas, se encuentran en diferentes niveles del cerro, integrándose armoniosamente con el paisaje natural.
El sitio ha sido objeto de varias intervenciones arqueológicas y restauraciones, aunque aún muchas partes permanecen cubiertas por vegetación, lo que genera un proceso de deterioro. Rumiwasi es el punto de inicio del circuito turístico que conecta con otros sitios arqueológicos como Inkilltambo, y ofrece a los visitantes la oportunidad de recorrer senderos con vistas panorámicas, mientras se aprecia la ingeniería y la cosmovisión inca. Es un lugar ideal para quienes buscan una experiencia cultural profunda y menos masificada en el Cusco.
Hatun Plaza es un sitio arqueológico ubicado dentro del distrito de San Sebastián que forma parte del circuito turístico de las Panakas Reales. Este espacio arqueológico está constituido por plataformas y estructuras que probablemente cumplían funciones ceremoniales y administrativas durante el periodo incaico. Su nombre, que significa “plaza grande”, sugiere que pudo haber sido un centro de reunión o espacio público importante para la comunidad inca local.
La visita a Hatun Plaza permite apreciar la planificación urbana y arquitectónica inca, así como su relación con otros sitios cercanos dentro del circuito. Es un lugar menos concurrido, ideal para quienes buscan tranquilidad y un contacto más íntimo con el patrimonio arqueológico, en un entorno rodeado de naturaleza y con fácil acceso desde el centro de San Sebastián.
También conocido como Choquequirao Puquio, es un sitio arqueológico ubicado en el norte del distrito de San Sebastián, provincia de Cusco. Su nombre proviene del quechua donde chuqi significa oro, k'iraw cuna, y pukyu manantial o pozo, lo que refleja la importancia del agua y el metal en la cultura inca. Este sitio forma parte del Circuito Turístico de las Panakas Reales y conserva vestigios de arquitectura incaica, como andenes, plataformas y fuentes, que evidencian su función ceremonial y agrícola dentro de la red de centros incas del valle de Cusco.
Aunque menos conocido que el Choquequirao ubicado en la provincia de La Convención, Machu Choquerirao Puquio tiene un valor arqueológico significativo por su integración en el sistema vial y cultural incaico de San Sebastián. Su ubicación estratégica y la presencia de manantiales sugieren que pudo haber sido un centro de abastecimiento de agua y un espacio ritual vinculado a los cultos a la tierra y al agua, elementos sagrados en la cosmovisión andina. La visita a este sitio complementa la experiencia del circuito, ofreciendo una visión más completa del legado inca en la región.
Inkilltambo, cuyo nombre significa “jardín de flores” en quechua, es un santuario inca ubicado también en San Sebastián, que destaca por sus hornacinas talladas en piedra, andenes, acueductos y sistemas de drenaje. Este sitio funcionaba como un tambo o alojamiento para viajeros y mensajeros del imperio, además de tener un carácter ceremonial y agrícola. Su arquitectura refleja la sofisticación inca en el manejo del agua y la integración con el entorno natural, con canales que distribuyen el agua a diferentes niveles de los andenes.
El recorrido hacia Inkilltambo es accesible desde el centro de Cusco y se puede realizar a pie o en transporte público, siendo una caminata de aproximadamente una hora desde el paradero “Tienda”. El sitio es un espacio tranquilo que permite al visitante conectarse con la historia y la naturaleza, ideal para quienes desean explorar la red vial y los centros ceremoniales secundarios del Cusco, complementando la visita a Rumiwasi y otros puntos del circuito.
Es una construcción colonial incluida en el circuito turístico, que representa la fusión cultural entre la época incaica y la colonia española en el Cusco. Esta hacienda fue un centro agrícola y ganadero durante la época colonial, y conserva elementos arquitectónicos que reflejan la adaptación de las estructuras europeas al contexto andino. Su visita complementa el recorrido arqueológico, ofreciendo una perspectiva histórica más amplia sobre la evolución social y económica del distrito.
Este sitio es un testimonio tangible de la historia postconquista, donde se puede conocer sobre la vida cotidiana, las costumbres y la organización territorial durante la colonia. La Casa Hacienda de Pumamarca enriquece la experiencia turística al mostrar cómo se entrelazaron las culturas prehispánica y colonial en San Sebastián, haciendo del circuito una ruta integral de historia y cultura.
Qolqapampa es un sitio arqueológico ubicado en el distrito de San Sebastián, Cusco. Se encuentra en plena Avenida La Cultura, muy cerca del emblemático monumento del cóndor Apuchin, en un entorno urbano dentro del distrito. Fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2005 y destaca por su arquitectura incaica, que incluye una estructura principal similar a un ushnu (plataforma ceremonial inca) utilizada para eventos rituales y administrativos. Además, conserva plataformas agrícolas o terrazas con hornacinas trapezoidales, reflejando el trabajo artístico y funcional de los incas.
Qolqapampa formaba parte del séptimo ceque llamado Yacacona, que agrupaba siete waqas, y según la tradición andina, era un espacio sagrado destinado a ofrendas y actos litúrgicos de culto al agua. El sitio ha sido restaurado para preservar sus andenes, sistemas de drenaje, canales y fuentes de agua incaicas, y se ha habilitado acceso peatonal e iluminación para visitantes. Está muy cerca de la Plaza de San Sebastián y otros puntos importantes del distrito, siendo un ejemplo de la integración entre patrimonio arqueológico y entorno urbano moderno.
La Casa de los Duendes, conocida también como el Valle de los Duendes, es un atractivo turístico único situado en Alto Qosqo, dentro del distrito de San Sebastián, Cusco. Este espacio destaca por sus senderos rodeados de naturaleza y por las esculturas y pinturas de duendes y seres mágicos, creadas por artistas locales directamente sobre las rocas y árboles del lugar. El ambiente místico y creativo convierte al valle en un sitio ideal para paseos familiares, fotografía y para quienes buscan una experiencia diferente y llena de fantasía a solo unos minutos del centro de Cusco.
Además de su valor artístico, el Valle de los Duendes está envuelto en relatos populares que alimentan la tradición oral andina sobre la existencia de seres mágicos en los bosques. Los visitantes pueden recorrer el lugar, descubrir decenas de figuras fantásticas y disfrutar de vistas panorámicas del distrito. Este espacio representa la fusión entre arte contemporáneo y mitología local, ofreciendo una alternativa original para explorar la riqueza cultural y natural de San Sebastián.
San Sebastián es un lugar lleno de historia y cultura que se siente en cada rincón. Sus sitios arqueológicos, como Qolqapampa, y lugares llenos de arte y misterio como el Valle de los Duendes, nos cuentan historias que vale la pena conocer. Cada espacio tiene su encanto y ofrece algo especial para quienes lo visitan.
Visitar San Sebastián es mucho más que recorrer monumentos; es sumergirse en la vida de su gente, en sus tradiciones y en su forma de entender el mundo. Aquí, el pasado y el presente conviven de manera natural, haciendo que la experiencia sea cercana y auténtica. Sin duda, es un destino que sorprende y enamora a quienes se animan a descubrirlo.