Frederick Griffith nació en Hale (Inglaterra) y estudió genética en la Universidad de Liverpool. Durante su juventud trabajó para la Liverpool Royal Infirmary.
En 1910 fue contratado por el gobierno del Reino Unido para trabajar en el Ministerio de Sanidad bajo las órdenes de Arthur Eastwood.
En 1928, en el experimento conocido como "experimento de Griffith", descubrió lo que él llamó "principio de transformación", la trasmisión de información genética de una bacteria a otra, pero en su momento no se conocía si la misma se relacionaba con el ADN o proteínas.
Griffith murió mientras trabajaba en su laboratorio en 1941, junto con su compañero y amigo, el bacteriólogo William M. Scott, durante un bombardeo alemán en la Segunda Guerra Mundial.