Tres generaciones dedicadas a la agricultura. Agricultores desde 1950.
La tradición viene de lejos.
A principios de los años 50 nuestros abuelos y bisabuelos pusieron rumbo desde Zaragoza al Real Cortijo de San Isidro, una pedanía de Aranjuez fundada en el siglo XVIII, entorno al que giran muchas de las tierras de regadíos de la localidad. Desde su fundación, representa un importante lugar ecológico y emblemático, no solo de Aranjuez, sino de toda la zona sur de Madrid.
Fue a mitad del siglo pasado cuando se llevaron a cabo distintas iniciativas para la reforma agraria, parcelando grandes fincas y entregándolas a agricultores que llegaban desde distintos puntos de España. Y fue, en ese preciso momento, cuando la familia puso rumbo hacia estas tierras bañadas por el río Tajo.
Primera generación: León
Nuestro bisabuelo compró el primer tractor que se usó en la zona, dando cuenta de la iniciativa que tenía como agricultor y el grado tecnológico al que llegaron las explotaciones.
Segunda generación: Lute
La tradición agrícola siguió con la segunda generación, nuestro abuelo Lute. Nuevas tierras, nuevas instalaciones y nuevos cultivos, teniendo siempre como referencia el espárrago y fresón.
Tercera generación: Chule y Felisa
Ahora, nuestros padres aplican en el campo toda la tradición heredada y la implementan con las últimas técnicas de cultivo.
Pertenecemos a la Asociación de Productores de la huerta de Aranjuez. Una Asociación fruto de la unión de varios agricultores de la zona que busca la recuperación y protección de las variedades autóctonas de los cultivos. El mejor sello: su garantía de calidad.