Aranjuez es, dese hace siglos, tierra de huertas fértiles y deliciosos cultivos. Aunque todo lo que se cría en estos campos tiene un sabor inmejorable, son los espárragos, las fresas, los fresones y las alcachofas, los cultivos por excelencia de la zona.
Espárrago
Gozan de gran prestigio desde el Siglo de Oro. Conocidos en el momento como ‘Pericos’, fueron indispensables en los platos de banquetes palaciegos.
En Aranjuez, su recolecta se inicia, por lo general, a mediados de marzo y dura hasta finales de mayo. Como bien dice el refrán ‘los espárragos de abril para mí, los de mayo para mi amo y los de junio, para ninguno’
Fresón
A pesar de tener una etimología que se presta a confusión, la fresa y el fresón de Aranjuez son bien diferenciables. El fresón, rojo intenso y de mayor tamaño. Adictivo. Con un olor y dulzor único.
Su estado óptimo de maduración llega con el buen tiempo, siendo mayo el mes idóneo para deleitarnos con este manjar.
Fresa
De tamaño mucho más pequeño, es una especie silvestre que empezó a cultivarse en las huertas. Un fruto exquisito, de gran delicadeza y altamente cotizado por su excelente calidad. La fresa mantiene su cultivo en muy pocas zonas, por eso es de destacar su cultivo en Aranjuez.
Escasa, debido a la dificultad para cultivarla y a la gran mano de obra que necesita, ha llegado a la cocina de grandes chefs y se ha convertido en símbolo de lujo en la mesa.
Alcachofas
Otro cultivo icónico de los campos de Aranjuez cuyo cultivo se remonta al siglo XVIII, cuando los monarcas decidieron fomentar la agricultura en esta zona.
La alcachofa posee un sabor suave y delicado y destaca por su textura tierna y delicada. Desde marzo hasta mediados de mayo, están en su mejor momento.
Otros cultivos
Pero además de estos productos icónicos de la zona, en los que estamos especializados, cultivamos otras riquísimas verduras y hortalizas de temporada.
En invierno disfrutamos de lombardas, coliflores, brócoli, romanescu, repollo, acelgas...
Y con el buen tiempo comenzamos a probar las habas, lechugas, ajetes, cebolletas...