En el corazón de todo ser humano, hay un deseo indecible de algo que no poseen. Pero en vano es buscar descanso en el mundo. Pues Dios es quien llena aquel vacío que carga el ser humano y concede esperanza. ¿No es el tiempo para buscarle?
En el corazón de todo ser humano, hay un deseo indecible de algo que no poseen. Pero en vano es buscar descanso en el mundo. Pues Dios es quien llena aquel vacío que carga el ser humano y concede esperanza. ¿No es el tiempo para buscarle?
Hace siglos que la promesa del primer advenimiento de Cristo se cumplió cuando nació en Belén. En este primer advenimiento vino para rescatarnos del pecado, muriendo en la cruz. Para poner en su propio tono los principios y preceptos que Dios le dio al hombre y que habían sido oscurecidos por las tradiciones humanas y falsas enseñanzas que los maestros del pueblo dictaban. Continuar leyendo >