Hace siglos que la promesa del primer advenimiento de Cristo se cumplió cuando nació en Belén. En este primer advenimiento vino para rescatarnos del pecado, muriendo en la cruz. Para poner en su propio tono los principios y preceptos que Dios le dio al hombre y que habían sido oscurecidos por las tradiciones humanas y falsas enseñanzas que los maestros del pueblo dictaban. Y por otro lado, revelar al universo entero el carácter justo y santo de Dios. Todo esto nos revela a lo vivo a un Dios fiel que cumple cada una de sus palabras y promesas.
Tanto del primer que ya se ha cumplido y así como del segundo advenimiento de Cristo, la Biblia nos revela abundante luz. Veamos primero respecto a la promesa de su primera venida solo por mencionar dos pasajes de muchos que nos señalan las Escrituras Sagradas y en donde se nos dan características del Salvador del mundo y de la obra que desempeñaría:
“Porque un niño nos ha nacido, hijo nos ha sido dado, y el principado sobre su hombro. Se llamará su nombre «Admirable consejero», «Dios fuerte», «Padre eterno», «Príncipe de paz»” (Isaías 9: 6).
“Más él fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cayó sobre él el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados” (Isaías 53: 5).
Veamos ahora respecto a su segunda venida donde se anuncia en un futuro muy próximo, sumamente cercano:
“Tocad trompeta en Sion, y dad alarma en mi santo monte; tiemblen todos los moradores de la tierra, porque viene el día de Jehová, porque está cercano” (Joel 2: 1).
“He aquí que Jehová el Señor vendrá con poder, y su brazo dominará; he aquí que su recompensa viene con él y su paga delante de su rostro” (Isaías 40: 10).
La segunda venida de Jesús será el evento más grande de la historia del mundo. Jesús nos declaró que habrá engaños que circularán justo antes de su segunda venida. En Mateo 24: 23-27 nos dice:
“Entonces, si alguno os dijere: Mirad, aquí está el Cristo, o mirad, allí está, no lo creáis. Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuere posible, aun a los escogidos. Ya os lo he dicho antes. Así que, si os dijeren: Mirad, está en el desierto, no salgáis; o mirad, está en los aposentos, no lo creáis. Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre”.
En estos últimos días satanás desplegará sus engaños a fin de que las personas crean que Jesús ha venido. También muchas personas se han levantado alrededor del mundo diciendo ser Jesús que ha venido a la tierra. Es por eso que el regreso de Cristo como lo revela la Biblia merece nuestra más detenida consideración.
¿Cómo vendrá Jesús?
Con cuánta razón el salmista exclamó: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmos 119: 105), Pues la Biblia es luz para el camino del hombre en medio del peligro de estos últimos días. La Biblia nos revela características en lo relacionado con la segunda venida de Cristo.
Veamos las siguientes preguntas y respuestas:
Cuando Cristo ascendía al cielo después de cumplir su ministerio terrenal, ¿Cómo dijeron los ángeles que volvería?
“Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:9-11).
La declaración de los ángeles, claramente nos da una respuesta de cómo vendrá Jesús a la tierra. Nos revela que así como ascendió en las nubes de los cielos, así vendrá en ocasión de su segunda venida.
¿Cómo dijo Jesús mismo que él volvería?
“Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras” (Mateo 16: 27).
“Entonces aparecerá la señal del Hijo del Hombre en el cielo; y entonces lamentarán todas las tribus de la tierra, y verán al Hijo del Hombre viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria” (Mateo 24: 30).
¿Cuántos lo verán cuando él venga?
“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá, y los que le traspasaron; y todos los linajes de la tierra harán lamentación por él. Sí, amén. (Apocalipsis 1: 7).
“Porque como el relámpago que sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del Hombre” (Mateo 24: 27).
El regreso de Cristo a la tierra será visible en todo el mundo, no en partes. Todo el mundo le verá venir en gloria y majestad.
¿Qué manifestación acompañará su venida?
“Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero” (1 Tesalonicenses 4: 16).
El regreso de Cristo será audible. Los muertos justos, que murieron en él, escucharan su voz y resucitarán primero para vida eterna.
Culminemos
Cuando Cristo venga, ¿Qué estará haciendo el mundo?
“Pero como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre, pues como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre” (Mateo 24: 37-39).
“Asimismo, como sucedió en los días de Lot, cuando comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre y los destruyó a todos. Así será el día en que el Hijo del hombre se manifieste” (Lucas 17: 28-30).
Estos pasajes Bíblicos nos revelan que las mentes de las personas estarán tan absorbidas por estas cosas que le darán poca atención, o ninguna, a la vida futura, y no harán planes ni preparación para encontrarse con Jesús cuando él venga. La gran necesidad en estos últimos días es buscar a Dios mientras pueda ser hallado (Isaías 55: 6). Hay personas preparándose, pero hay quienes aún no toman la decisión de entregar su vida a Dios. Dios ha hecho abundante provisión en Cristo para que los seres humanos sean restituidos a la gloria del cielo y para que vivan en armonía con su ley eterna. Ahora, precisamente ahora, es el momento de buscar a Dios. Los versículos anteriores deben inspirarnos a prepáranos para el pronto regreso de Cristo, y no solo esto, sino también preparar a otros, anunciándoles las nuevas de su regreso.
“No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis” (1 Juan 14: 1-3). Es la maravillosa promesa que Jesús hizo concerniente a su venida. Dios quiere cumplir esta promesa en ti.