CONCLUSIÓN:

En síntesis, los trastornos alimenticios son enfermedades graves que afectan la salud tanto física como psicológica que involucra a muchos adolescentes. En primera instancia, se ha identificado la bulimia y anorexia nerviosa como los trastornos más comunes, siendo considerados como la negación a la ingesta de alimentos y el provocarse la devolución de estos por sentimiento de culpa respectivamente Este es un problema que afecta a hombres y mujeres, sin embargo, Martínez menciona que en proporción la población más afectada son las mujeres con un porcentaje entre 2 % a 3,5% mayor en comparación a los hombres. Por un lado, se pueden observar las diferentes causas, tales como la baja autoestima, ansiedad y depresión, la poca conexión con el entorno social y familiar. Por otro lado, se ha identificado la importancia de la familia frente al desarrollo de la enfermedad, puesto que las conductas vistas y/o aplicadas influyen en el comportamiento de los pacientes, tales como desatención, disfuncionalidad y demás. Por último, el desarrollo de la pandemia en los últimos años trajo consigo muchos inconvenientes, ya que el confinamiento obligó tanto a pacientes como médicos a paralizar muchos tratamientos o por el contrario llevarlos de manera remota, reduciendo la posibilidad de acceso a medicamentos y terapias, esto genera el incremento de síntomas y comportamientos aún mas graves en quienes padecen de TCA. No obstante, con el trascurso de los meses, la nueva modalidad permitió que diversas organizaciones prioricen la salud mental en sus trabajadores. Ya que se les brinda la importancia necesaria de atención con especialistas. Es así como observamos la mejora en quienes padecen de estas enfermedades, así como las diversas alternativas a las que ahora se pueden acceder incluso desde casa. De esta manera se lleva a cabo una cultura de prevención mucho más completa que otorga el tratamiento adecuado